Grietas en las casas de Dios

Pablo-Manuel Durio / Diario de Cádiz
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El interior de la iglesia de la Castrense, con las imágenes y altares cubiertos por plásticos por la pintura que recientemente se realizó de todo el templo.

El interior de la iglesia de la Castrense, con las imágenes y altares cubiertos por plásticos por la pintura que recientemente se realizó de todo el templo.

  • Defensa anuncia que el día 11 de abril va a clausurar todas las dependencias de la Castrense por su mal estado
  • La noticia se une a la alerta por la necesidad de actuar en San Antonio

Las malas noticias nunca vienen solas. La alerta sobre el mal estado de las cubiertas de la iglesia de San Antonio que se dio a conocer esta semana y que avisaban de un cierre indefinido del templo si no se actúa con cierta rapidez sacó a la luz el gran problema de la conservación de este tipo de edificios de alto valor patrimonial. Problema que ayer quedó ratificado cuando se conoció que el Ministerio de Defensa va a clausurar todas las dependencias de la parroquia del Santo Ángel, salvo la iglesia en sí, debido al mal estado de conservación y al riesgo de derrumbes.

La noticia se conoció en el Cabildo de Toma de Horas que las hermandades celebraron en la Catedral. Allí lo anunció el hermano mayor de Expiración, cofradía que puede verse seriamente afectada por esta situación (como se informa en la página 20 de este periódico).

Hace unos días, un arquitecto del Ministerio de Defensa visitó el templo y las dependencias. Y a raíz de su informe, el Ministerio anunciaba a finales de esta semana que el próximo 11 de abril quedarán clausuradas todas las dependencias anexas a la iglesia, sin posibilidad de que puedan ser usadas ni de que haya tránsito alguno de personas por allí.

Esto deja a la Castrense con serios problemas de funcionamiento, al no poder contar con ninguno de sus salones, aulas ni otras dependencias, donde habitualmente se desarrollan las catequesis, se reunen los grupos parroquiales (las tres hermandades allí existentes, entre otros) o donde Cáritas realiza su labor de ayuda a las personas con más necesidades de la feligresía. Hasta que se realicen las obras necesarias en esas dependencias -para lo cual no hay plazo previsto, ante la falta de presupuesto por parte de Defensa para acometer la intervención- se mantendrán clausuradas.

El problema de la Castrense no es nuevo. En los últimos años este templo viene demandando unas obras de rehabilitación que su propietario, el Ministerio de Defensa, no ha ido atendiendo (salvo pequeñas intervenciones que se han acometido) hasta que la situación ha llegado, de momento, a este punto de desalojar y cerrar todas las dependencias parroquiales. Frente a esto, los feligreses en unión con el párroco sí han venido desarrollando diferentes campañas para recaudar fondos con los que se acometer las actuaciones que se han podido llevar a cabo.

Lo mismo ha ocurrido en la iglesia de San Antonio. Los problemas en la estructura de la iglesia eran conocidos desde hace años, pero ante la imposibilidad de acometer la necesaria rehabilitación, el problema ha ido agravándose hasta que la situación deja ya muy poco margen de maniobra y empieza a plantearse que como no se hagan obras este año, la iglesia cerrará sus puertas en 2015 de forma indefinida.

Se da entonces la circunstancia de que se necesitan hacer obras bastante costosas sin que haya medios posibles para eso. Y actualmente, el listado de intervenciones pendientes en iglesias de la ciudad es bastante largo. Aunque, eso sí, en el Obispado oficialmente dicen no saber nada y derivan toda la cuestión de conservación de iglesias a los párrocos y rectores.

El recorrido de actuaciones pendientes bien puede empezar en la iglesia de Santa Cruz, que desde 2008 espera que finalice la correcta rehabilitación del Torreón del Sagrario y de la cripta, que ni siquiera ha sido entregado a la parroquia por parte de la Junta de Andalucía, a la espera de que se resuelva los problemas surgidos con la empresa que hizo los trabajos y que entró en concurso de acreedores.

En La Merced viven hace tiempo con una situación similar a la que van a tener en pocos días los feligreses de la Castrense. Todas las dependencias parroquiales están clausuradas y apuntaladas por riesgo de derrumbe, sin que hasta el momento se haya actuado para solucionar el problema.

San Juan de Dios tiene graves problemas en la torre, en la que han tenido que actuar varias veces los bomberos y sobre la que ya existe algún requerimiento municipal de arreglo, y en el tambor central, que presenta un avanzado estado de deterioro. Además, en este templo propiedad de la hermandad de la Santa Caridad -que tiene firmado un convenio precisamente para acometer intervenciones con el Ayuntamiento- vienen produciéndose filtraciones, lo que se considera uno de los problemas más graves que pueden afectar a este tipo de edificaciones.

Filtraciones se producen también en la iglesia del Carmen en la cúpula central. En este caso, recientemente ha finalizado la rehabilitación de las fachadas por parte del Ayuntamiento, que en principio debe seguir en un futuro con nuevas actuaciones para rehabilitar el templo y el convento carmelitano.

En el año 2007 alertaba el Obispado del mal estado que presentaba la iglesia de Santiago. “En Santiago hay que actuar ya”, decía el entonces responsable de Patrimonio en la diócesis, José Carlos García Solano unos días después de que el templo pasara a manos del Obispado tras la marcha de los jesuitas.

Esa alerta coincidía, curiosamente, con la de la iglesia de La Pastora, donde también se hacía necesaria una actuación que llegó años después pero que a día de hoy sigue teniendo pendiente la segunda fase de la rehabilitación de este pequeño templo enclavado en la calle Sagasta.

San Pablo es otro de los templos de la ciudad que lleva años esperando una intervención. En 2010 llegó el Obispado a enviar un arquitecto para que analizara la situación y realizara un informe ante el hundimiento de parte del suelo de la cubierta.

También son patentes las necesidades de actuar en la iglesia de San Francisco, donde se aprecian tanto grietas en el techo del templo como hundimientos en el suelo en algunos puntos y donde también se han producido algunas filtraciones en época de lluvias.

Y en el suelo tiene también pendiente una actuación la iglesia de San Agustín, donde se aprecian igualmente hundimientos y otros desperfectos que están a la espera de conseguir los fondos necesarios para acometer los trabajos.

En líneas generales (y a falta de que pudieran existir otras necesidades no conocidas hasta ahora) este podría ser un esbozo de la relación de intervenciones que está pendiente en las iglesias de Cádiz. Y a ellas habría que unir la de dos edificios religiosos: el Seminario diocesano, cuyo rector indicaba hace una semana que necesita una rehabilitación integral de la estructura; y el antiguo Hospital de Mujeres, donde se han acometido pequeñas actuaciones pero se hace necesaria una intervención integral que quedó pendiente de cara a la celebración del Bicentenario de la Constitución en 2012.

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