Dimite la directora de Cáritas Diocesana, María Ángeles Jaques

P-M. D. / Diario de Cádiz

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María Ángeles Jaques junto al obispo el día en que fue presentada como directora general de Cáritas Diocesana, en octubre de 2014. Foto: Diario de Cádiz.

María Ángeles Jaques junto al obispo el día en que fue presentada como directora general de Cáritas Diocesana, en octubre de 2014. Foto: Diario de Cádiz.

  • Se trata de la segunda renuncia en poco más de un año
  • El anterior director general vuelve a arremeter contra el obispo

Cáritas Diocesana vuelve a estar sin director general. La que desde el mes de octubre de 2014 venía ocupando esta responsabilidad, María Ángeles Jaques, ha presentado la dimisión de su cargo, según pudo saber ayer este periódico. Jaques fue nombrada hace ahora 14 meses como solución a la importante crisis que el verano del pasado año se sucedió en el seno de Cáritas Diocesana tras la destitución del entonces director, Juan Luis Torrejón, que tan solo llevaba meses en el cargo (desde octubre de 2013, en concreto).

Esa salida de Torrejón fue más que ruidosa, ya que tras conocerse su destitución, el propio Torrejón hizo saber en una carta que su marcha se debía a presiones del Obispado para destinar el dinero de Cáritas a otros fines, señalando directamente al obispo, al ecónomo diocesano y al delegado episcopal de Cáritas. Estas críticas o acusaciones fueron contestadas por el Obispado (por medio del delegado episcopal de Cáritas, Alfonso Gutiérrez) aduciendo a una “divergencia” que se había instalado en el seno del equipo directivo de la institución religiosa.

Meses después, el obispo zanjaba la cuestión con el nombramiento de la nueva directora y con una reforma del organigrama de Cáritas Diocesana creando cinco áreas de colaboración con los servicios generales. Con esta actuación se buscaba calmar los ánimos en el Obispado y en Cáritas. Y aunque parecía que se había logrado este objetivo, la marcha de Jaques que se ha conocido ahora no ha hecho sino avivar viejos fuegos.

De hecho, Juan Luis Torrejón hizo llegar en el día de ayer una nueva carta en la que vuelve a arremeter contra el obispo y a mostrar su desacuerdo. “Me echaban porque el obispo había intentado varias veces destinar dinero de Cáritas a otros fines y yo no había aceptado y me echaban porque en ningún momento me incliné a su prepotencia, porque para el obispo de Cádiz ser cristiano es hacer lo que él diga”, manifestaba duramente en el escrito al que ha tenido acceso este periódico, en el que asegura también que hay “datos” de todo lo ocurrido en aquellos meses.

En esa carta, Torrejón se acordaba también de los que a raíz de su marcha y sus denuncias lo apoyaron y de los que optaron por salir en defensa del obispo. “Que sepan que eso no es evangélico ni cristiano. El cristiano no debe servir al obispo sino a la verdad. Esa actitud tiene otros nombres, tan bien reflejada en el evangelio”, afirmaba Juan Luis Torrejón, que concluye su escrito saludando a los trabajadores y equipos de Cáritas de toda la diócesis, “que son los que verdaderamente son Cáritas”.

“Zornoza: Cáritas no eres tú. Cáritas son las personas necesitadas y los equipos que comparten y les atienden en las parroquias cada tarde”, manifestaba por último Torrejón en esa carta que ha hecho coincidir con la marcha de María Ángeles Jaques como directora general de Cáritas.

Al margen de las duras y polémicas manifestaciones de Torrejón, lo cierto es que la marcha de Jaques suma el tercer relevo al frente de Cáritas Diocesana desde la llegada del obispo Rafael Zornoza, sin que en este caso hayan trascendido por ahora las causas de la dimisión de María Ángeles Jaques, que por el momento tampoco ha sido comunicada oficialmente por el Obispado.

El Obispado de Cádiz dice que usará el local de Betania para mejorar la labor de Cáritas

Europa Sur / La Línea

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El centro municipal cedido para el Nuevo Hogar Betania en La Línea

El centro municipal cedido para el Nuevo Hogar Betania en La Línea

  • La diócesis pide a la asociación benéfica que respete el contrato, que fue firmado “con el objetivo de que la entidad continuase con su actividad hasta encontrar una nueva sede”

El Obispado de Cádiz y Ceuta afirmó ayer que lo único que pretende, tras solicitar a Nuevo Hogar Betania que desaloje el inmueble de su propiedad que la entidad benéfica usa como casa residencial para mujeres y niños, es que se respete el contrato firmado entre ambas entidades, que expiró el pasado 31 de mayo, para permitir que Cáritas pueda “realizar mejor su misión de ayuda y servicio desinteresado a los más necesitados” en La Línea.

El inmueble, antiguo Hogar Betania de Cáritas, propiedad del Obispado

El inmueble, antiguo Hogar Betania de Cáritas, propiedad del Obispado

La ONG denunció ayer que el Obispado se negaba a renovar el contrato de alquiler de estas instalaciones, ya que desde julio de 2013 Cáritas finalizó el programa de atención a personas sin hogar, denominado Hogar Betania, después de que la Junta de Andalucía cortara las ayudas. Entonces sus voluntarios y monitores decidieron fundar esta asociación para mantener el proyecto. El Obispado, según explicó ayer, les ofreció el local en alquiler, a un precio simbólico de 50 euros mensuales, por un plazo de dos años, “con el objetivo de que Nuevo Hogar Betania pudiera continuar con su actividad hasta encontrar una sede adecuada para sus fines e intereses. Este contrato, con el compromiso pactado de dejar libre el local a su término, fue firmado libremente por el responsable legal de la Asociación”, indicó el organismo eclesiástico.

El Obispado también señala que cuando finalizó el programa de Cáritas “algunos de los contratados para el programa y voluntarios del mismo, sin consentimiento de Cáritas ni de la propiedad, permanecen en su interior negándose a abandonar el local”. La diócesis añade que Hogar Betania nunca perteneció a Cáritas, sino que algunos de sus trabajadores y voluntarios colaboraron en la entidad diocesana.

La diócesis solicita a Nuevo Hogar Betania que “voluntariamente, devuelva a su legítimo propietario el local ahora ocupado” y esgrime que “tiene desde hace año y medio una nueva sede a su disposición”. Al respecto la entidad benéfica ya indicó que en su nueva sede, la antigua residencia municipal de mayores, acoge a hombres sin hogar, y que prefería que los niños no se criaran junto a personas que hasta hace poco han estado viviendo en la calle y que no conocen lo suficiente.

El Obispado, además, acusa a Nuevo Hogar Betania de que continuó utilizando “indebidamente” el nombre y el logotipo de Cáritas tras la desvinculación de la organización religiosa. “En varias ocasiones requerimos infructuosamente a esta asociación para que cesara en el uso abusivo de su nombre y logo en su publicidad y, especialmente, en sus peticiones de colaboración económica. Este uso abusivo del nombre de Cáritas queda manifestado, como es fácil comprobar, incluso en el expediente administrativo que tramitó ante el Ayuntamiento de La Línea para la concesión gratuita de la antigua residencia de mayores, en la que se presentaban la entidad solicitante con el título de Nuevo Hogar Betania/Cáritas”, indicó.

La organización eclesiástica reitera que avisó hace seis meses a los responsables de Hogar Betania de su deseo de finalizar el contrato de alquiler el 31 de mayo, “y así poder recuperar el uso del local con el fin de destinarlo nuevamente a Cáritas, para que pueda realizar su misión de ayuda y servicio desinteresado a los más necesitados en La Línea; labor que se había visto disminuida en parte por la imposibilidad de usar el local arrendado a Nuevo Hogar Betania”.

“La petición de devolución de este local nada tiene que ver con un desahucio por impago, como se ha acusado calumniosamente al Obispado de Cádiz y Ceuta. Se trata, por el contrario, de un requerimiento legítimo de la propiedad al finalizar el plazo contractual y al tener ya la asociación una sede propia y adecuada. Tampoco se pretende dejar en la calle a mujeres y niños desvalidos. Son acusaciones vertidas contra el Obispado de Cádiz y Ceuta, que no tienen fundamento”, sentencia el Obispado.

Las cáritas parroquiales del centro de Cádiz estudian crear un economato social

Pablo-Manuel Durio / Diario de Cádiz

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Imagen de archivo de un economato social que Cáritas abrió en Córdoba hace unos años. /O. Barrionuevo

Imagen de archivo de un economato social que Cáritas abrió en Córdoba hace unos años. /O. Barrionuevo

  • Obtener un local apropiado es ahora el objetivo central, para prestar una mejor atención a los necesitados.

Los grupos de cáritas de las parroquias del casco histórico están estudiando la posibilidad de unir sus fuerzas para poner en funcionamiento un economato social desde el que atender a las familias que periódicamente reciben alimentos y otros productos para la higiene o para bebés. El espectacular incremento del número de familias que son atendidas cada semana o cada mes en las parroquias de toda la ciudad -y que sigue creciendo- está desbordando la atención de los voluntarios de Cáritas, lo que ha motivado este planteamiento de crear un economato social.

Básicamente, este economato consistiría en habilitar una especie de supermercado al que podrían acceder las familias derivadas por Cáritas para realizar sus compras, en función del sistema de organización que se estableciera (que podría ser bien mediante el reparto de vales, mediante la subvención de un porcentaje de los productos que se exponen en el economato, o a través de alguna especie de tarjeta o similares).

De esta forma, desde Cáritas se estima en primer lugar que se facilitaría una mejor atención a las familias necesitadas que acuden a las parroquias del casco histórico, en segundo lugar que se ampliaría la oferta de productos disponibles para llenar las despensas de esos hogares con dificultades económicas, incluyendo géneros hasta ahora ausentes como productos para la limpieza de la ropa o del hogar, entre muchos otros; y en tercer lugar se mejoraría la propia organización de las cáritas para el proceso de recolectar alimentos, organizar los lotes para los repartos y proceder a la entrega a las familias.

Con la puesta en marcha de este economato social, las personas que necesitan esta ayuda de Cáritas dispondrían de mayor libertad horaria para acudir por los productos, y además contarían con una cantidad económica periódica (habitualmente mensual) para emplearla como mejor lo deseen, con lo que ganarían cierta independencia a la hora de seleccionar los alimentos que llevar a casa. En este sentido, algunos ejemplos precedentes que existen en otras localidades destacan que este tipo de proyectos contribuye también a fomentar la gestión de los gastos domésticos, algo precisamente en lo que Cáritas está insistiendo en los últimos años mediante cursos que aplica a las personas que atiende para ayudarles a organizar mejor los escasos recursos de que pueden disponer.

Con este objetivo, por tanto, de crear y poner en marcha un economato social, las cáritas parroquiales de intramuros están ahora buscando un local apropiado en el centro de la ciudad desde el que poder desarrollar esta importante atención. Actualmente, la obtención del local oportuno es el principal obstáculo que tiene que afrontar Cáritas para poner en marcha el economato.

La necesidad de alquilar un local y, por tanto, destinar mensualmente una cantidad económica sólo para disponer del sitio, no es fácil. Además, los precios del mercado unido a la cantidad de metros cuadradados que requiere una actividad así de la que se beneficiarán cientos de familias complica aún más la situación.

Pese a ello, desde las distintas cáritas que participarán en este proyecto se está intentando localizar una opción que sea idónea y, sobre todo, factible.

Una vez se cuente con el local, los siguientes pasos serán condicionarlo para el servicio que va a prestar -para lo que necesitará estanterías en las que exponer los productos, cajas registradoras, un almacén para recibir los pedidos, carros, cestas y otros elementos propios de este tipo de establecimientos- y organizar al grupo de voluntarios que procedentes de las distintas cáritas parroquiales se encarguen del mantenimiento y funcionamiento del economato: limpieza, atención a las personas que acudan a realizar las compras, almacén, reposición de los productos que se vayan acabando, o la propia apertura en el horario y días establecidos del local, entre otras labores que atender de este proyecto que está en estudio.

Salta la alarma en algunas parroquias de Cádiz

P-M. DURIO / DIARIO DE CÁDIZ

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Una de las recogidas de alimentos en un supermercado que se han realizado en la ciudad.

Una de las recogidas de alimentos en un supermercado que se han realizado en la ciudad.

  • Las cáritas apenas tienen recursos para seguir afrontando el reparto de alimentos a las familias.

En los pasillos de algunas parroquias y en las habitaciones donde los grupos de cáritas atienden a las familias de cada feligresía que reclaman ayuda no se ven los indicios de recuperación por ningún lado. Mucho más allá de eso, la necesidad de atenciones sigue aumentando semana tras semana, mes tras mes. La situación se hace cada vez más difícil, necesitando de más voluntarios, más horas de trabajo y una organización distinta para procurar la mayor atención posible a los que llaman a la puerta como penúltimo recurso al que aferrarse para seguir adelante en su día a día.

Para colmo, la situación en las cáritas, como en tantas otras asociaciones volcadas en la ayuda a los demás, se ha agravado tras los problemas del Banco de Alimentos al vaciar sus despensas por completo. La voz de alarma que en su día dio el Banco de Alimentos se traslada hoy, como si de un embudo se tratara, a las cáritas de las parroquias, donde cada vez es más complicado hacer frente al reparto de alimentos por la escasez de bienes.

Sin ir más lejos, la parroquia del Carmen lanzaba hace unos días una petición de ayuda a los feligreses y a los cofrades que allí radican ante la total ausencia de leche, uno de los productos más importantes en el reparto semanal. Ante esta situación, la hermandad de Carmen ha lanzado una campaña con carácter urgente solicitando la donación de leche o, en su defecto, de donativos económicos para adquirirla. Con tal fin, el próximo sábado se dispondrá una cesta a los pies del altar mayor para que los que quieran colaborar entreguen allí las donaciones.

En una tesitura similar, si no más grave, están en cáritas de La Palma. Como ya indicaba en este periódico hace unos días su responsable, María del Carmen Gámez, la ausencia de alimentos ha llevado a invertir en esta primera necesidad el donativo económico de 1.000 euros que la cofradía de La Palma entregó el pasado Lunes Santo con motivo de su salida procesional.

Ejemplos como esto se repiten, en mayor o menor medida, en las cáritas de las parroquias de la ciudad, que son las que atienden estas primeras necesidades de alimentos de los propios gaditanos. Para paliar la situación, en los últimos meses se han llevado a cabo actividades especiales, como la recogida de alimentos que organizó el Consejo de Hermandades tras el llamamiento del Banco de Alimentos, entregándose las donaciones en muchos casos a las propias cáritas (beneficiarias, en cualquier caso, de los repartos que realiza el Banco de Alimentos), además de las habituales aportaciones que colectivos o particulares realizan a estos grupos parroquiales que urgen ayuda en estos momentos.