Conferencia del Cardenal Amigo en San Fernando

Universo Gaditano

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Cardenal Amigo y el obispo de Cádiz en el Oratorio de San Felipe

Cardenal Amigo y el obispo de Cádiz en el Oratorio de San Felipe

El próximo martes 7 de mayo a las 21 horas en la Iglesia del Carmen, el Cardenal Amigo Vallejo ofrecerá una conferencia titulada ‘Tiempos de transiciones: de las Cortes de San Fernando al Papa Francisco’. Con la misma se abre el ciclo de conferencias organizadas por el Ayuntamiento, a través del Área de Presidencia y Ciudadanía, con motivo del Bicentenario de la concesión del título de ciudad a La Isla.

Comunicado de Mons. Zornoza tras la elección de Francisco como Sumo Pontífice

Gabinete Prensa-Cádiz y Ceuta

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La gran familia de la Iglesia da gracias hoy al Señor por el nuevo Vicario de Cristo, el Papa Francisco, que en su nombre nos cuidará, guiará y enseñará haciendo las veces del Buen Pastor en unión con el resto de los obispos, sucesores de los apóstoles. Su Santidad el Papa, al que hemos visto elegido presentándose a la iglesia y al mundo, nos ha hecho ya orar a todos. Orar para amar, para evangelizar, para agradecer. Y nos ha bendecido.

No deja de ser curioso ver el enorme interés de todo el mundo por esta noticia eclesial, incluido el autodenominado  mundo “laico”. Esto me hace pensar en aquella encuesta que Jesús hizo una vez a sus amigos estando junto al mar. ¿Quién dice la gente que soy yo?, les preguntó. Hubo opiniones para todos los gustos;  se quitaban la palabra unos a otros para poder contarle al Maestro todas las presunciones sobre su persona, lo que se decía en el mercado, en las plazas, en las casas. Y me imagino a Nuestro Señor riéndose por dentro como hoy también sonríe seguramente ante tantos comentarios que intentan descifrar el misterio de la sucesión apostólica que estamos viviendo. Entonces Jesús cortó la animada discusión con una pregunta incómoda. Y vosotros… ¿quién decís que soy yo? Un gran silencio sustituyó al griterío como por arte de magia. Alguien se sentiría touché, pues siempre es fácil esconderse en medio de la polvareda mediática sin implicar la propia vida.  Pero, he aquí que uno de los discípulos se puso en pie para declarar algo muy solemne, y con rostro serio, mirando a los ojos al Maestro le dijo: Tú eres el Hijo único de Dios, el Mesías, el que tenía que venir. Se sentó. Hubo silencio de nuevo. Algo muy grande había sucedido. Y Jesús –lejos de negar tal afirmación que le llevaría a la muerte por blasfemo- confirmó el carisma de la infalibilidad del ministerio petrino: Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque eso no te lo ha revelado la carne y la sangre sino mi Padre que está en el cielo. Y aún más. Jesús entonces declara que de este débil hombre y de su confesión de fe dependerá el edificio entero de la Iglesia. Yo ahora te digo a ti: tú eres Pedro y sobre esta Piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no podrán contra ella. Desde entonces los cristianos vemos en el Sucesor de Pedro al mismo Cristo, a su Vicario, quien, siendo un hombre normal que necesita consejo, aliento y compañía hoy sigue guiando, enseñando, rigiendo la débil pero invencible nave de la Iglesia en medio del oleaje de la historia al tiempo que se convierte en Arca de Salvación para muchos que hoy también se unen a esta confesión de fe.

Esta fe es la piedra, el cimiento sobre el que se puede construir la vida.  Porque la Roca es Cristo mismo y Él no falla. Por eso los fieles cristianos estamos llenos de alegría y damos gracias a Dios porque lejos de ser unas elecciones políticas donde gana un bando u otro aquí gana el que cree. Ésta es nuestra victoria: nuestra fe. En el Año de la Fe nos unimos a Pedro para proclamar a Cristo como Señor de la historia, también de nuestro tiempo presente y junto a su sucesor remar mar adentro fijos los ojos en Aquel que llena de fecundidad nuestra obra. ¡Habemus Papam, tenemos Papa! Pero sobretodo tenemos a Cristo, el único que salva. Su Santidad, nuestro querido Francisco, ya nos ha hecho orar en su nombre, para amar, para evangelizar, para abrazar al mundo en fraternidad.

Francisco, un Papa como llovido del cielo

Antonio Montero / Gabinete Prensa-Cádiz y Ceuta

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Foto: Aurelio Báscones para obispado Cádiz y Ceuta

Foto: Aurelio Báscones para obispado Cádiz y Ceuta

  • El nuevo papa Francisco presidirá la misa con los cardenales en la Capilla Sixtina a las 17h
  • El domingo 17 presidirá el primer ángelus del pontificado a las 12h.
  • La misa de inauguración del pontificado se celebrará el martes 19 de marzo, a las 9.30 horas.

Después de las bromas de ayer en la Sala Stampa, sobre la composición de la fumata blanca, resulta que nos sale un papa químico. Cosas del Espíritu Santo, que le encanta romper quinielas y expectativas creadas por los hombres, y no deja de sorprender. Un trece del tercer mes de dos mil trece, ésta es la composición para recordar al sucesor de Pedro número 266.

Una lluvia incesante, una alfombra de paraguas y cámaras que llenaban de color y de luz la Plaza de San Pedro esta tarde de miércoles. Respuesta a un clima inesperado e imprevisible, como la propia ciudad de Roma. Pero allí estábamos miles de personas venidas de todo el mundo, aguantando el chaparrón y sin movernos del sitio. Viviendo la historia en primera persona pero sin el tiempo necesario para poder digerir lo que nos iba a suceder en breves momentos.

Las campanas de la Basílica habían tocado ya las siete en punto y, entre periodistas, comentábamos que esa “tercera fumata” tardaba demasiado para ser negra. Era la quinta votación de los cardenales y no sabíamos aún si sería un cónclave breve o un poco más largo de lo habitual. Se intuía que estaba sucediendo algo especial, se respiraba en el ambiente, pero sólo nos atrevíamos a mostrar lo que sentíamos con gestos propios, provocados por los nervios de la espera. Y así fue cómo se desarrolló nuestra corazonada: pasados los seis primeros minutos de las siete de la tarde una humareda blanca iluminó de repente el cielo de la basílica de San Pedro. Los paraguas habían desaparecidos de la Plaza, había dejado de llover.

En ese momento, un colega del gremio audiovisual comenzó a llorar de alegría mientras tomaba posición con su cámara; quería retratar a la persona que había hecho historia esa tarde, al causante de esas lágrimas que derramaban esperanza. A mi lado, haciendo más amena la espera hasta saber quién era el nuevo Papa, una radio latinoamericana retransmitía en directo para su país los detalles de la elección. Justo detrás de sus micrófonos y en voz baja, un bombero del Vaticano alababa proféticamente entre bromas la capacidad que tienen en el sur de América para transmitir pasión en sus palabras. “¿Os imagináis que saliera un papa latinoamericano?” decía el italiano, “sería genial porque sois buenos comunicadores”. Y continuaba diciendo: “Yo no creo que salga un Juan Pablo III pero, mientras sea serio con la Curia y bueno para el Pueblo, bendito sea”.

Lo confieso, cuando le vi aparecer sobre el balcón de la Logia, saludando con naturalidad y con una sonrisa sincera que transmitía serenidad, me recordó a Juan XXIII y a Juan Pablo I. Se le veía muy cómodo delante de su rebaño, pontificando por vez primera con un “buona sera que nos hizo estallar a todos en aplausos. Al papa Francisco también se le veía muy emocionado y al mismo tiempo tranquilo; quiere ser “el papa de todos” y ganas no le faltan. Después de pedir silencio, antes de dar su primera bendición “Urbi et orbe”, nos pidió a todos un favor: “vi chiedo che voi pregate il Signore perchè mi benedica”, que rezáramos en ese momento a Dios para que le bendijera primero a él. E inclinandose con reverencia  ante su rebaño, dejó que la plegaria del Pueblo de Dios hiciera su tarea. Signos y gestos que dicen mucho de este pastor bueno.

Nos hizo esperar poco más de una hora desde la “fumata blanca”, con frío y bajo un cielo amenazante, pero mereció la pena. Un Papa que habla español con acento argentino y jesuita. Un latinoamericano que elige el nombre de Francisco de Asís y que evoca con sencillez y austeridad una renovación siempre necesaria en la Iglesia. Un Papa que se inclina ante Dios, delante de su Pueblo, y que me ha hecho llorar como un niño mientras intentaba mantener fija la cámara que registraba ese momento.

Que repiquen las campanas de las iglesias cuando se conozca el nombre del nuevo Santo Padre

Gabinete Prensa-Cádiz y Ceuta

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campanas_iglesia

Nuestro obispo, invita al Cabildo catedralicio, parroquias, templos y demás comunidades a repicar las campanas de la diócesis, una vez se conozca el nombre del Romano Pontífice, para cuya elección comenzó el martes, 12 de marzo, el Cónclave en la Santa Sede.

De esta forma, el tañido de las campanadas en toda la diócesis quiere ser un gesto de acogida y adhesión filial al nuevo Papa, uniéndonos a la alegría y oración de la Iglesia Universal.

A partir de ese momento se nombrará al nuevo Papa en la liturgia (Plegaria, Eucaristía de la Misa y Liturgia de las Horas).

Sigamos orando al Espíritu Santo para que ilumine al Colegio Cardenalicio en el Cónclave, y a María Madre de la Iglesia para que el Señor conceda a su Iglesia el Pastor que necesita.

Ante la solemnidad de San José.

El próximo día 19 de marzo celebraremos la solemnidad de San José, fiesta de precepto en el calendario católico y día laborable en nuestra Comunidad autónoma andaluza. En consecuencia, y para conocimiento de los fieles, se informa que:

1. Se mantiene el precepto de dicha solemnidad, con obligación de participar en la celebración de la Eucaristía el día 19 de marzo o su víspera.

2. Se dispensa de la obligación del descanso a aquellos fieles que por sus compromisos laborables no puedan hacerlo.

3. Se ruega a los párrocos y rectores de iglesias que informen a los fieles con antelación de estas decisiones y acomoden en lo posible los horarios de misas a las posibilidades y necesidades de los fieles.

4. La celebración del Día del Seminario, con la correspondiente colecta, se hará en las Eucaristías del fin de semana del 16 y 17 de marzo.