El convenio de cesión de San José en Puerto Real, sin cumplirse después de 27 años

C. PERDIGONES / DIARIO DE CÁDIZ

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iglesia sanjose

  • El Obispado cedió el edificio a cambio de tres parcelas de las que sólo se han entregado dos

El Centro Cultural Iglesia de San José, uno de los espacios escénicos de referencia en Puerto Real, aún es titularidad del Obispado de Cádiz y Ceuta. El Ayuntamiento no ha podido inscribir el edificio en el Registro de la Propiedad, aunque sí consta dentro de su catálogo de bienes inmuebles, ya que el convenio de cesión que se firmó con el Obispado en 1988 no se ha cumplido al completo.

Hace 27 años que el por entonces alcalde, José Antonio Barroso, y Antonio Dorado Soto, Obispo de Cádiz y Ceuta en ese momento, firmaron un convenio en virtud del cual el Ayuntamiento de Puerto Real debía ceder al Obispado un total de tres parcelas a cambio de la cesión al municipio por parte de la iglesia del antiguo templo de San José, Hoy, ese edificio es un Centro Cultural, conectado con el Centro de Interpretación de la Cultura, que se espera inaugurar en próximas fechas.

De estas tres parcelas sólo se han cedido dos. Una de ellas es la ubicada en la zona de la barriada de Ciudad Jardín, donde a principios de los 90 se construyó la parroquia bajo la advocación de la Virgen María Auxiliadora.

La segunda parcela se cedió casi diez años más tarde: el 27 de febrero de 1997, siendo entonces alcalde Antonio Carrión, en la barriada Río San Pedro. Allí se construyó la parroquia de San Pedro Apóstol. Durante la firma de cesión de esa segunda parcela se explicó que el principal y fundamental motivo de la demora en la cesión se había debido al desarrollo del programa de reurbanización que la Empresa Pública de Suelo de Andalucía (EPSA) ha llevado a efectos en esa barriada y que no culminó hasta el año 1994. La tercera parcela, que el convenio inicial marcaba en el polígono urbanístico III-A, quedó en el aire y nunca se llegó a entregar.

Ahora, el Ayuntamiento está manteniendo reuniones con una delegación del Obispado gaditano para articular la fórmula de cesión del terreno pendiente, así como el tamaño de la misma, que se ubicaría en el polígono IV-A, en la zona de El Almendral, cerca de donde se encuentra la Cámara de Comercio.

Aunque en todos estos años el Ayuntamiento ha trabajado en San José como su titular a todos los efectos, lo cierto es que el convenio no se ha cerrado. De no producirse la cesión antes de tres años, el Obispado de Cádiz y Ceuta podría denunciar un incumplimiento del convenio, firmado en 1988 con un plazo de cumplimiento de 30 años. El Centro Cultural San José volvería a manos de la Iglesia.

No obstante, desde el Ayuntamiento destacan la buena sintonía que existe en las negociaciones que se están realizando y esperan que todo quede cerrado y solucionado de manera definitiva en un plazo aproximado de seis meses.

La Iglesia de San José fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento, en el año 1981, una vez que fue desacralizada.

Dimite la directora de Cáritas Diocesana, María Ángeles Jaques

P-M. D. / Diario de Cádiz

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María Ángeles Jaques junto al obispo el día en que fue presentada como directora general de Cáritas Diocesana, en octubre de 2014. Foto: Diario de Cádiz.

María Ángeles Jaques junto al obispo el día en que fue presentada como directora general de Cáritas Diocesana, en octubre de 2014. Foto: Diario de Cádiz.

  • Se trata de la segunda renuncia en poco más de un año
  • El anterior director general vuelve a arremeter contra el obispo

Cáritas Diocesana vuelve a estar sin director general. La que desde el mes de octubre de 2014 venía ocupando esta responsabilidad, María Ángeles Jaques, ha presentado la dimisión de su cargo, según pudo saber ayer este periódico. Jaques fue nombrada hace ahora 14 meses como solución a la importante crisis que el verano del pasado año se sucedió en el seno de Cáritas Diocesana tras la destitución del entonces director, Juan Luis Torrejón, que tan solo llevaba meses en el cargo (desde octubre de 2013, en concreto).

Esa salida de Torrejón fue más que ruidosa, ya que tras conocerse su destitución, el propio Torrejón hizo saber en una carta que su marcha se debía a presiones del Obispado para destinar el dinero de Cáritas a otros fines, señalando directamente al obispo, al ecónomo diocesano y al delegado episcopal de Cáritas. Estas críticas o acusaciones fueron contestadas por el Obispado (por medio del delegado episcopal de Cáritas, Alfonso Gutiérrez) aduciendo a una “divergencia” que se había instalado en el seno del equipo directivo de la institución religiosa.

Meses después, el obispo zanjaba la cuestión con el nombramiento de la nueva directora y con una reforma del organigrama de Cáritas Diocesana creando cinco áreas de colaboración con los servicios generales. Con esta actuación se buscaba calmar los ánimos en el Obispado y en Cáritas. Y aunque parecía que se había logrado este objetivo, la marcha de Jaques que se ha conocido ahora no ha hecho sino avivar viejos fuegos.

De hecho, Juan Luis Torrejón hizo llegar en el día de ayer una nueva carta en la que vuelve a arremeter contra el obispo y a mostrar su desacuerdo. “Me echaban porque el obispo había intentado varias veces destinar dinero de Cáritas a otros fines y yo no había aceptado y me echaban porque en ningún momento me incliné a su prepotencia, porque para el obispo de Cádiz ser cristiano es hacer lo que él diga”, manifestaba duramente en el escrito al que ha tenido acceso este periódico, en el que asegura también que hay “datos” de todo lo ocurrido en aquellos meses.

En esa carta, Torrejón se acordaba también de los que a raíz de su marcha y sus denuncias lo apoyaron y de los que optaron por salir en defensa del obispo. “Que sepan que eso no es evangélico ni cristiano. El cristiano no debe servir al obispo sino a la verdad. Esa actitud tiene otros nombres, tan bien reflejada en el evangelio”, afirmaba Juan Luis Torrejón, que concluye su escrito saludando a los trabajadores y equipos de Cáritas de toda la diócesis, “que son los que verdaderamente son Cáritas”.

“Zornoza: Cáritas no eres tú. Cáritas son las personas necesitadas y los equipos que comparten y les atienden en las parroquias cada tarde”, manifestaba por último Torrejón en esa carta que ha hecho coincidir con la marcha de María Ángeles Jaques como directora general de Cáritas.

Al margen de las duras y polémicas manifestaciones de Torrejón, lo cierto es que la marcha de Jaques suma el tercer relevo al frente de Cáritas Diocesana desde la llegada del obispo Rafael Zornoza, sin que en este caso hayan trascendido por ahora las causas de la dimisión de María Ángeles Jaques, que por el momento tampoco ha sido comunicada oficialmente por el Obispado.

"Esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe"

F.S. Zambrano / San Fernando / Diario de Cádiz

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Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

  • El obispo de Cádiz da marcha atrás e impide al transexual isleño Álex Salinas ser el padrino en el bautizo de su sobrino

El gozo de Álex Salinas terminó en un pozo. Al final este transexual de San Fernando no podrá ser el padrino en el bautizo de su sobrino tras la negativa confirmada ayer por el Obispado de Cádiz y Ceuta. En un comunicado hecho público, el obispo, Rafael Zornoza, explica que elevó consulta sobre esta petición a la Congregación para la Doctrina de la Fe, un órgano colegiado de la Santa Sede, que ha determinado su negativa a la misma porque “resulta evidente que esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe y al cargo de padrino”.

Esta resolución supone un giro radical en una polémica que surgió a finales de julio, cuando Álex Salinas, de 21 años de edad, denunciaba públicamente la negativa del Obispado a que fuera padrino de bautismo por su condición de transexual, y que parecía haberse solventado en agosto, cuando el propio Salinas anunciaba con satisfacción que el párroco de San José Artesano, en San Fernando, le había comunicado que contaba al final con el respaldo diocesano a su petición. Entre una postura y otra este transexual isleño había recibido el apoyo firme de numerosos colectivos sociales del país.

En su comunicado, el obispo de Cádiz sustenta esta negativa tanto en la resolución de la Congregación para la Doctrina de la Fe como en la última encíclica del Papa Francisco. Así, el órgano colegiado del Vaticano considera “imposible” que Álex Salinas pueda ser padrino porque “el mismo comportamiento transexual revela de manera pública una actitud opuesta a la exigencia moral de resolver el propio problema de identidad sexual según la verdad del propio sexo”. “Resulta evidente -añade la Congregación para la Doctrina de la Fe- que esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe y el cargo de padrino”. Y añade: “No se ve en ello una discriminación, sino solamente el reconocimeinto de una objetiva falta de los requisitos que por su naturaleza son necesarios para asumir la responsabilidad eclesial de ser padrino”.

Zornoza, que reconoce que esta polémica ha encerrado mucha “complejidad y relevancia mediática” y que la decisión final podría tener “posibles consecuencias pastorales”, refuerza su resolución con los pensamientos plasmados por el Papa Francisco en su última encíclica, Laudato si. De esta manera, por ejemplo, el obispo asegura que el Papa ha afirmado en varias ocasiones que la transexualidad “es contraria a la naturaleza del hombre”. Y aporta varias frases escrita por el Sumo Pontífice como que “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como regalo del Padre y casa común”, que “aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados es esencial para una verdadera ecología humana” o también que “la valoración del propio cuerpo en su feminidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”.

El obispo de Cádiz apostilló que pese a que la Iglesia “acoge a todas las personas con caridad queriendo ayudar a cada uno en su situación con entrañas de misericordia” no puede “negar la verdad que predica, que a todos propone como un camino de fe para ser libremente acogida”.

Álex Salinas: “Estoy muy defraudado; sigo creyendo pero me desentiendo de la Iglesia”

“Esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe”

F.S. Zambrano / San Fernando / Diario de Cádiz

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Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

  • El obispo de Cádiz da marcha atrás e impide al transexual isleño Álex Salinas ser el padrino en el bautizo de su sobrino

El gozo de Álex Salinas terminó en un pozo. Al final este transexual de San Fernando no podrá ser el padrino en el bautizo de su sobrino tras la negativa confirmada ayer por el Obispado de Cádiz y Ceuta. En un comunicado hecho público, el obispo, Rafael Zornoza, explica que elevó consulta sobre esta petición a la Congregación para la Doctrina de la Fe, un órgano colegiado de la Santa Sede, que ha determinado su negativa a la misma porque “resulta evidente que esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe y al cargo de padrino”.

Esta resolución supone un giro radical en una polémica que surgió a finales de julio, cuando Álex Salinas, de 21 años de edad, denunciaba públicamente la negativa del Obispado a que fuera padrino de bautismo por su condición de transexual, y que parecía haberse solventado en agosto, cuando el propio Salinas anunciaba con satisfacción que el párroco de San José Artesano, en San Fernando, le había comunicado que contaba al final con el respaldo diocesano a su petición. Entre una postura y otra este transexual isleño había recibido el apoyo firme de numerosos colectivos sociales del país.

En su comunicado, el obispo de Cádiz sustenta esta negativa tanto en la resolución de la Congregación para la Doctrina de la Fe como en la última encíclica del Papa Francisco. Así, el órgano colegiado del Vaticano considera “imposible” que Álex Salinas pueda ser padrino porque “el mismo comportamiento transexual revela de manera pública una actitud opuesta a la exigencia moral de resolver el propio problema de identidad sexual según la verdad del propio sexo”. “Resulta evidente -añade la Congregación para la Doctrina de la Fe- que esta persona no posee el requisito de llevar una vida conforme a la fe y el cargo de padrino”. Y añade: “No se ve en ello una discriminación, sino solamente el reconocimeinto de una objetiva falta de los requisitos que por su naturaleza son necesarios para asumir la responsabilidad eclesial de ser padrino”.

Zornoza, que reconoce que esta polémica ha encerrado mucha “complejidad y relevancia mediática” y que la decisión final podría tener “posibles consecuencias pastorales”, refuerza su resolución con los pensamientos plasmados por el Papa Francisco en su última encíclica, Laudato si. De esta manera, por ejemplo, el obispo asegura que el Papa ha afirmado en varias ocasiones que la transexualidad “es contraria a la naturaleza del hombre”. Y aporta varias frases escrita por el Sumo Pontífice como que “la aceptación del propio cuerpo como don de Dios es necesaria para acoger y aceptar el mundo entero como regalo del Padre y casa común”, que “aprender a recibir el propio cuerpo, a cuidarlo y a respetar sus significados es esencial para una verdadera ecología humana” o también que “la valoración del propio cuerpo en su feminidad o masculinidad es necesaria para reconocerse a sí mismo en el encuentro con el diferente”.

El obispo de Cádiz apostilló que pese a que la Iglesia “acoge a todas las personas con caridad queriendo ayudar a cada uno en su situación con entrañas de misericordia” no puede “negar la verdad que predica, que a todos propone como un camino de fe para ser libremente acogida”.

Álex Salinas: “Estoy muy defraudado; sigo creyendo pero me desentiendo de la Iglesia”

La Isla teme por sus Capuchinas

Arturo Rivera / San Fernando / Diario de Cádiz

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Un detalle del campanario de la capilla del convento de las Capuchinas, ubicado en la calle Constructora Naval. Foto: Diario de Cádiz

Un detalle del campanario de la capilla del convento de las Capuchinas, ubicado en la calle Constructora Naval. Foto: Diario de Cádiz

  • La congregación se plantea el cierre de este convento de clausura, muy arraigado en la ciudad, pero en el que solo habitan ya cuatro religiosas, tres de las cuales superan los 80 años

En el convento de las Capuchinas solo quedan cuatro religiosas, tres de ellas con más de 80 años. Así que la orden, ante la falta de nuevas de vocaciones que permitan mantener la continuidad del monasterio, se plantea el traslado de las monjas de clausura a otra comunidad más numerosa, lo que inevitablemente supondría la desaparición de una congregación asentada en La Isla desde hace 126 años y estrechamente vinculada a la ciudad y a sus cofradías. Todo un símbolo cargado de historia -otro más- del que la ciudad parece que tendrá despedirse dentro de poco.

Por el incierto futuro que depara al convento dada la avanzada edad de sus inquilinas hace tiempo que temen sus más allegados, que conocen bien estos planes de reorganización que baraja la congregación. Recientemente, sin embargo, se ha empezado a hablar de la inminencia de dicho cierre y traslado, lo que ha acrecentado la preocupación ante el futuro de las Capuchinas en San Fernando.

Ayer, desde el propio convento se reconocía que la orden se plantea esta posibilidad desde hace algún tiempo, aunque -aseguraban- no hay una fecha concreta. “No sabemos cuándo será”, explicaban. “Solo somos cuatro, pero todas estamos en activo y estamos bien”, precisaban. Afirman en esta reducida comunidad que son capaces de afrontar el día a día del convento. No es un problema de salud a pesar de su avanzada edad. Otra cosa -advierten- es la falta de vocaciones que inevitablemente deja en jaque el futuro de la clausura, obliga a cerrar conventos y a agrupar a sus comunidades. “Acataremos la voluntad de Dios. Si nos tenemos que ir, nos iremos. Pero no sabemos cuándo será”, insistían.

El arcipreste de la ciudad, el sacerdote Alfonso Gutiérrez Estudillo, aseguró por su parte que el Obispado no entra en este tipo de decisiones, que corresponden en exclusiva a la autonomía de la orden y de sus conventos. “Se habla de este tema desde hace bastante tiempo dada la edad que tienen las religiosas. No es nada nuevo. Hay muchos rumores pero nada en claro”, puntualizó al referirse a la situación de las Capuchinas.

Mayor preocupación han mostrado las cofradías que están más vinculadas al convento, como Medinaceli y Prendimiento. No en vano, las Capuchinas constituyen también un referente para muchas hermandades e, indiscutiblemente, para la Semana Santa isleña. Para ellos tampoco ha sido una sorpresa. Estrechamente relacionados con la comunidad, hace tiempo que escuchan hablar de lo mismo y temen por su suerte. Aunque, al igual que las religiosas, reconocen que no saben a ciencia cierta si se trata ya de una decisión definitiva y con fecha.

“En realidad, no es solo una cuestión de las cofradías. Va más allá. Las Capuchinas significan mucho para San Fernando”, reflexionaba ayer Eduardo Coto, el hermano mayor de la archicofradía de Jesús de Medinaceli, una de las hermandades isleñas que mayor vinculación guarda con esta congregación que en 2005 -hace ahora diez años- recibió la Medalla de Oro de la ciudad “por su entrega y solidaridad” a iniciativa de esta propia cofradía, que consiguió reunir miles de firmas y adhesiones.

Lo mismo ocurre con los hermanos de Prendimiento, otra corporación relacionada desde sus orígenes con la capilla de las Capuchinas y sus monjas de clausura. Su hermano mayor, Rafael López Ponce, insistía también en su preocupación al respecto.

Otra cuestión que queda en el aire sería el posible uso que en el futuro podría tener este histórico inmueble, al que previsiblemente el Obispado podría dar otra finalidad tras el traslado de las religiosas. Se trata de una antigua casa del siglo XIX transformada en convento que adquirió su fisonomía actual en torno a 1911 tras la intervención que coordinó el arquitecto Juan Cabrera y La Torre. Se considera un clásico ejemplo de arquitectura doméstica, fiel a las normas de austeridad y frugalidad que impregnan el espíritu de la orden.