Bankinter tendrá que devolver 279.000 euros a una congregación de misioneros

Efe / Madrid

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  • El Supremo condena a la entidad bancaria por la venta de bonos a la orden sin advertirles que el emisor era Lehman Brothers, en quiebra desde 2008.

El Tribunal Supremo ha condenado a Bankinter a devolver 279.000 euros a la Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl por la venta de bonos de Lehman Brothers sin consignar quien era el emisor, según ha informado en un comunicado el Alto Tribunal. En el contrato firmado entre el banco y la congregación de los padres paúles, suscrito el 21 de septiembre de 2005, se describía el valor como un “bono senior rating A1, A, A+”, pero no constaba que la entidad emisora fuera Lehman Brothers.

“Este defecto de información, relativo a quien era el emisor del producto financiero y de los riesgos derivados de su eventual insolvencia, impide que quien no es un inversor con un conocimiento cualificado pueda hacerse una representación mental de los riesgos concretos que conlleva la contratación del bono”, recoge la sentencia, que indica que no está acreditado que el sacerdote de la congregación que cerró la operación fuera experto en inversiones financieras.
La congregación contrató con Bankinter los bonos por un importe de 343.000 euros, que ofrecían un interés del 7,25% los cinco primeros años y luego pasaban a interés variable. “No consta que el banco entregara antes de la suscripción un folleto, documento o explicación escrita sobre las características del producto”, señala el Supremo. Ante la quiebra de Lehman Brothers, en septiembre de 2008, Bankinter comunicó a los padres paúles la pérdida de su inversión.

La congregación presentó demanda en marzo de 2012, y el Juzgado de Primera Instancia número 71 de Madrid le dio la razón, declarando la nulidad del contrato de compraventa de los bonos y condenando a Bankinter a devolver a los demandantes 279.229 euros más los intereses legales desde la interposición de la demanda. La cifra descontaba de los 343.000 euros los 49.600 euros de renta obtenida con el producto y los 14.000 euros que recibió del procedimiento concursal de Lehman Brothers.

La Audiencia de Madrid estimó el recurso del banco y desestimó la demanda de la congregación, al considerar caducada su acción por haber transcurrido más de cuatro años desde el contrato de adquisición del bono (septiembre de 2005) y la presentación de la demanda (marzo de 2012).
Finalmente, el Supremo anula esta segunda sentencia y repone el fallo de la del Juzgado de Primera Instancia, al subrayar que el plazo de cuatro años no se completó ya que comenzó a contabilizar desde la quiebra de Lehman Brothers (septiembre de 2008), ya que ese fue el momento en que conoció la congregación “la circunstancia sobre la que versa el error que invoca como motivo de anulación del contrato”.

El Estado tendrá ‘fichados’ a curas y hermanos mayores

Carlos Navarro / Diario de Cádiz

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El ministro de Justicia, Rafael Catalá, jura su cargo ante el rey Felipe VI

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, jura su cargo ante el rey Felipe VI

  • Un Real Decreto obliga a todos los sacerdotes y dirigentes de entidades eclesiásticas a registrarse ante el Ministerio de Justicia. Abierta la opción a anotar también los templos

Una gran reforma publicada por Real Decreto en el BOE del primero de agosto, sábado para más inri. El Estado controlará toda la información sobre la Iglesia en España mediante la reforma del Registro de Entidades Religiosas impulsada por el ministro de Justicia, Rafael Catalá. La inscripción en el registro es el requisito necesario para que una entidad religiosa adquiera personalidad jurídica y, por lo tanto, pueda operar en el tráfico jurídico civil. La reforma amplía los campos de información que hasta ahora abarcaba este registro. Los sacerdotes, los hermanos mayores y los templos quedarán anotados en este registro a raíz de la entrada en vigor de esta reforma. Quedan fijados criterios obligados de actualización de la información al objeto de verificar que las hermandades verdaderamente “funcionan”, así como para tener al día los datos de presbíteros y dirigentes cofradieros. La reforma incluye el uso de formatos y firmas electrónicos para agilizar la tramitación y cumplimiento de estas nuevas disposiciones, recogidas en el Real Decreto 594/2015 de 3 de julio por el que se regula el Registro de Entidades Religiosas.

En algunos casos se debe producir previamente la intervención del notario para, por ejemplo, acreditar en documento público los datos del nuevo hermano mayor elegido en el correspondiente cabildo electoral. Esta gran reforma, en general, supone un nuevo esquema en el procesamiento y uso de la información sobre las comunidades religiosas en el ámbito civil con la finalidad de aumentar la seguridad jurídica.

La anotación de los sacerdotes es obligatoria en el caso de que puedan generar efectos civiles, lo que en la práctica supone que prácticamente todos los presbíteros deberán estar fichados ante el Estado, pues el mero hecho de presidir enlaces matrimoniales genera efectos civiles de acuerdo con los acuerdos entre España y la Santa Sede. El control se intensifica de tal manera que las diócesis deberán comunicar la baja de un cura por el motivo que fuere antes de un mes después de que se haya producido. Y los sacerdotes quedan obligados a renovar sus datos cada dos años, tal es la vigencia de la certificación. Esta certificación registral será una prueba suficiente para acreditar su condición como tal ante terceros. Esto es, los curas dispondrán, además del carné emitido por la diócesis, de un documento expedido por el Estado donde serán reconocidos como presbíteros a los efectos oportunos.

La reforma incluye la potestad de anotar los templos u otro tipo de lugares de culto, con la advertencia expresa de que de dicha anotación no se puede colegir la obtención de personalidad jurídica en favor del inmueble.

Pasa a ser obligatoria la inscripción de los órganos de presentación de las entidades religiosa, cuando antes era una opción potestativa. Esto supone que el Estado tendrá fichados a los hermanos mayores de las cofradías, calificadas en el caso de Sevilla como asociaciones públicas de la Iglesia Católica por normativa diocesana de diciembre de 1997. En este caso también se intensifica el control, pues la modificación de los datos de las juntas de gobierno deberá comunicarse al Registro antes de los tres meses siguientes desde que se haya producido. Incluso se requiere la firma del hermano mayor saliente y del entrante, aunque se deja abierta la posibilidad de que se inscriban los datos del nuevo hermano mayor sin necesidad de la firma del saliente. Una cuestión novedosa es que la modificación de los datos del nuevo hermano mayor deberá hacerse mediante documento público, por lo que parece que los hermanos mayores estarían obligados a pasar por la notaría en cada renovación de junta de gobierno.

Las hermandades y otras entidades religiosas deberán presentar al registro una “declaración de funcionamiento” cada dos años para acreditar que mantienen su actividad. A los seis meses de la entrada en vigor de la modificación del Registro de Entidades Religiosas (1 de noviembre) se podrá emitir ya la primera declaración de funcionamiento. Cabe destacar que en el concepto de “entidades religiosas” no sólo se incluyen las hermandades y cofradías, sino otras asociaciones de fieles, los consejos provinciales e incluso órganos rectores de templos como los cabildos catedrales.

Para que no se produzca incumplimientos en materia de protección de datos -puesto que el registro es un instrumento público expuesto a consulta- los sacerdotes, los hermanos mayores y otros dirigentes deberán acompañar las anotaciones del consentimiento expreso a su publicación.

La reforma establece también que la erección de nuevas hermandades, congregaciones o entidades religiosas deberá acreditarse ante notario antes de su inscripción en el Registro.

El Estado tendrá 'fichados' a curas y hermanos mayores

Carlos Navarro / Diario de Cádiz

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El ministro de Justicia, Rafael Catalá, jura su cargo ante el rey Felipe VI

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, jura su cargo ante el rey Felipe VI

  • Un Real Decreto obliga a todos los sacerdotes y dirigentes de entidades eclesiásticas a registrarse ante el Ministerio de Justicia. Abierta la opción a anotar también los templos

Una gran reforma publicada por Real Decreto en el BOE del primero de agosto, sábado para más inri. El Estado controlará toda la información sobre la Iglesia en España mediante la reforma del Registro de Entidades Religiosas impulsada por el ministro de Justicia, Rafael Catalá. La inscripción en el registro es el requisito necesario para que una entidad religiosa adquiera personalidad jurídica y, por lo tanto, pueda operar en el tráfico jurídico civil. La reforma amplía los campos de información que hasta ahora abarcaba este registro. Los sacerdotes, los hermanos mayores y los templos quedarán anotados en este registro a raíz de la entrada en vigor de esta reforma. Quedan fijados criterios obligados de actualización de la información al objeto de verificar que las hermandades verdaderamente “funcionan”, así como para tener al día los datos de presbíteros y dirigentes cofradieros. La reforma incluye el uso de formatos y firmas electrónicos para agilizar la tramitación y cumplimiento de estas nuevas disposiciones, recogidas en el Real Decreto 594/2015 de 3 de julio por el que se regula el Registro de Entidades Religiosas.

En algunos casos se debe producir previamente la intervención del notario para, por ejemplo, acreditar en documento público los datos del nuevo hermano mayor elegido en el correspondiente cabildo electoral. Esta gran reforma, en general, supone un nuevo esquema en el procesamiento y uso de la información sobre las comunidades religiosas en el ámbito civil con la finalidad de aumentar la seguridad jurídica.

La anotación de los sacerdotes es obligatoria en el caso de que puedan generar efectos civiles, lo que en la práctica supone que prácticamente todos los presbíteros deberán estar fichados ante el Estado, pues el mero hecho de presidir enlaces matrimoniales genera efectos civiles de acuerdo con los acuerdos entre España y la Santa Sede. El control se intensifica de tal manera que las diócesis deberán comunicar la baja de un cura por el motivo que fuere antes de un mes después de que se haya producido. Y los sacerdotes quedan obligados a renovar sus datos cada dos años, tal es la vigencia de la certificación. Esta certificación registral será una prueba suficiente para acreditar su condición como tal ante terceros. Esto es, los curas dispondrán, además del carné emitido por la diócesis, de un documento expedido por el Estado donde serán reconocidos como presbíteros a los efectos oportunos.

La reforma incluye la potestad de anotar los templos u otro tipo de lugares de culto, con la advertencia expresa de que de dicha anotación no se puede colegir la obtención de personalidad jurídica en favor del inmueble.

Pasa a ser obligatoria la inscripción de los órganos de presentación de las entidades religiosa, cuando antes era una opción potestativa. Esto supone que el Estado tendrá fichados a los hermanos mayores de las cofradías, calificadas en el caso de Sevilla como asociaciones públicas de la Iglesia Católica por normativa diocesana de diciembre de 1997. En este caso también se intensifica el control, pues la modificación de los datos de las juntas de gobierno deberá comunicarse al Registro antes de los tres meses siguientes desde que se haya producido. Incluso se requiere la firma del hermano mayor saliente y del entrante, aunque se deja abierta la posibilidad de que se inscriban los datos del nuevo hermano mayor sin necesidad de la firma del saliente. Una cuestión novedosa es que la modificación de los datos del nuevo hermano mayor deberá hacerse mediante documento público, por lo que parece que los hermanos mayores estarían obligados a pasar por la notaría en cada renovación de junta de gobierno.

Las hermandades y otras entidades religiosas deberán presentar al registro una “declaración de funcionamiento” cada dos años para acreditar que mantienen su actividad. A los seis meses de la entrada en vigor de la modificación del Registro de Entidades Religiosas (1 de noviembre) se podrá emitir ya la primera declaración de funcionamiento. Cabe destacar que en el concepto de “entidades religiosas” no sólo se incluyen las hermandades y cofradías, sino otras asociaciones de fieles, los consejos provinciales e incluso órganos rectores de templos como los cabildos catedrales.

Para que no se produzca incumplimientos en materia de protección de datos -puesto que el registro es un instrumento público expuesto a consulta- los sacerdotes, los hermanos mayores y otros dirigentes deberán acompañar las anotaciones del consentimiento expreso a su publicación.

La reforma establece también que la erección de nuevas hermandades, congregaciones o entidades religiosas deberá acreditarse ante notario antes de su inscripción en el Registro.

Y la Iglesia abrió sus puertas

E.F.E. / DIARIO DE CÁDIZ / J.A.

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Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

  • Tras deliberarlo con otros obispos, Rafael Zornoza ha permitido al joven transexual de San Fernando ser el padrino de bautizo de su sobrino.
Al otro lado del teléfono se podía intuir fácilmente la sonrisa de oreja a oreja que esbozaba Alex Salinas ayer, tras conocer que el Obispo de Cádiz y Ceuta le había permitido ser el padrino del bautizo su sobrino. Así se lo hizo saber el padre Lázaro, titular de la parroquia de San José Artesano de San Fernando, donde iba a tener lugar la ceremonia.

En declaraciones a Efe, Salinas ha explicado que el párroco le ha comunicado que había hablado con el Obispado y que le había trasladado que la decisión de impedirle ser padrino había sido un error porque ser transexual no es obstáculo para ser padrino de un bautizo eclesiástico.

“Al ser la primera vez que se planteaba un caso como el mío en la Diócesis de Cádiz, no se supo muy bien como actuar”, ha manifestado el joven isleño, quien ha asegurado que Rafael Zornoza ha mantenido varios encuentros con otros obispos para al final llegar a la conclusión de que “los heterosexuales, transexuales y homosexuales que lleven una vida congruente con la fe encontrarán abiertas las puertas de la Iglesia”. Así pues, Salinas está “muy contento por lo que supone para mí pero, sobre todo, porque lo que vale para mí, vale para otros transexuales que somos católicos y queremos formar parte de la Iglesia”, ha manifestado.

Salinas ha recibido el mensaje del párroco después de una intensa campaña en redes sociales e internet y, una vez que su hermana anunciase la cancelación del bautizo hasta que el joven pudiese ser el padrino.

Según ha contado el futuro padrino, el párroco ha instado ya a su familia a poner fecha a esta celebración, que, en principio, se esperaba para el mes de septiembre.

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Alex Salinas: “Para el Obispado soy una aberración”

  • La Iglesia impide a un transexual de San Fernando ser el padrino de bautizo de su sobrino.
Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

Foto: Diario de Cádiz. Alex Salinas, de 21 años, frente a la Iglesia Mayor de La Isla. /Rioja

El Obispado de Cádiz y Ceuta ha impedido a Alex Salinas, un transexual de 21 años, ser el padrino de bautizo de su sobrino en una parroquia de San Fernando, un hecho que la Iglesia explica porque por su condición no cumple con el requisito de llevar “una vida congruente con la fe”, según fuentes del Obispado. “Para la Iglesia soy una mujer”, ha explicado este joven, que quiere interponer un recurso para que el Obispado reconsidere una decisión que a él le ha sentado “como una patada en el estómago” porque “yo soy muy creyente”.
Alex, que nació mujer, lleva tres años en tratamiento hormonal y está en lista de espera para una operación de cambio de sexo. Ha modificado su DNI, su afiliación a la Seguridad Social, todos sus registros… salvo la partida de bautismo. Es un hombre a todos los efectos, “menos para la Iglesia, donde sigo siendo una mujer”, explica este isleño.
Se define como católico y practicante, motivo por el que quiso ser el padrino del hijo de su hermana, de tan sólo cinco meses. “Acudí al párroco de San José Artesano, iglesia que frecuento a menudo porque formo parte de la banda de música, y le pregunté qué debía hacer para ser padrino. En principio, no me puso ninguna pega”. Pero a los pocos días lo llamó para verle. Dice Alex que la conversación empezó con un  “Dios nos quiere a todos tal y como somos”. Ahí ya supo que el asunto empezaba a torcerse. “El padre Lázaro me dijo que él no tenía problemas pero que desde el Obispado se oponían a que yo fuera el padrino por mi condición sexual”.
El joven acudió entonces a otra parroquia de la localidad, San Francisco, donde obtuvo idéntica respuesta. Un ‘no’ como una catedral.
Así, según cuenta, fue al Obispado para conocer las razones de ese rechazo. “Para ellos soy una aberración”, manifiesta Alex, que lamenta que algunos con quienes ha hablado le han ofrecido “darme el perdón, como si yo estuviera pecando por ser transexual”.
Salinas no entiende el baremo que aplica la Iglesia. “Sé que en Algeciras se han bautizado a transexuales y que en Córdoba ha habido padrinos de esta misma condición sexual”.
La Iglesia, que establece los requisitos para ser padrino de un bautismo en el capítulo 4 del Código de Derecho Canónico sobre los sacramentos, ofrece a Alex Salinas la posibilidad de ser “padrino espiritual” de su sobrino, según han explicado a Efe fuentes del Obispado de Cádiz y Ceuta.
Es una opción que da a personas que, como entiende en este caso, no cumplen con alguno de los requisitos establecidos para ser padrino de un bautismo católico, una vez que se ha comprobado que detrás de la solicitud hay “una buena intención”.
Ambos, el padrino “real” y el “espiritual”, tienen la misma misión, la de ayudar a crecer al niño en la fe católica, aunque sólo el nombre del primero de ellos aparece recogido en los papeles de la Iglesia sobre el sacramento.