Trabajadores del Peñón pedirán la mediación del Papa para acabar con las colas

EFE/ABC

INICIO

La Asociación Sociocultural de Trabajadores Españoles en Gibraltar (Ascteg) ha decidido pedir la mediación del Papa Francisco I para intentar acabar con las colas de acceso a la colonia de Gibraltar y el «perjuicio» que sufren los trabajadores.

El portavoz del colectivo, Juan José Uceda, ha manifestado que están trabajando en la elaboración de un manifiesto y la recogida de firmas para que esta iniciativa cuente con «el máximo apoyo».

Según ha explicado, el recurso a la mediación del Papa se produce tras constatar que «los políticos parece que no son capaces de acabar con esta situación» que se viene prolongando ya durante los últimos meses.

La idea de Ascteg es hacer llegar la misiva al Papa a través del vecino de Mijas (Málaga) Justo Márquez, que ha anunciado su intención de peregrinar al Vaticano cargando una cruz de madera con la que ya se presentó en Gibraltar hace unas semanas.

El papa Francisco aterriza con fuerza en el Time

Antonio Montero / Oxford

INICIO

No suelo postear este tipo de noticias en el blog pero, por ser de interés general, resumo traducido al castellano, excepcionalmente, parte de su contenido en Tu Diócesis.

La portada no pasa desapercibida en los quioscos ingleses

La portada no pasa desapercibida en los quioscos ingleses

  • La revista norteamericana confía en el pontífice argentino para restaurar la suerte de la Iglesia Católica en Latino América y afrontar “sus desafíos globales”
  • Coincide con su llegada a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro
  • Francisco acumula dos portadas en cuatro meses, lejos todavía de las 14 de Juan Pablo II o las cinco de Benedicto

Entre mis manos tengo el último número de la edición europea de la revista Time, con el rostro claroscuro del papa Francisco en primer plano. Es su segunda portada en el conocido semanario y le titulan en esta ocasión como “el papa del pueblo”, amable y astuto.

Howard Chua-Eoan es quien firma este artículo a diez manos; otros cuatro periodistas han participado en su elaboración. Destaca entre sus páginas la frase de «un papa para los pobres» escrita en blanco con grandes mayúsculas. Pero, sobre todo, insisten en la manera de cómo «Francisco está redefiniendo el papado con humanidad y candor» al mismo tiempo que se preguntan: «¿podrá restaurar la suerte de la iglesia en Latinoamérica?».

«Un papa para los olvidados; un papa para los dejados de la mano de Dios”

El artículo comienza describiendo la pobreza en las favelas de Río y con el recuerdo de la visita que hizo Juan Pablo II en 1980 a una de ellas. Por aquel entonces, la presencia del papa viajero evitó su demolición programada. Con la visita de Francisco a la favela, sus habitantes esperan que ocurra de nuevo lo mismo: «la gente de Varginha está rezando para que Francisco realice el mismo milagro. Sobre una de las casas alguien ha pintado en azul claro, “el papa viene a Varginha para visitar a los pobres ¡Los pobres estaremos muy felices!”».

Pero, según la traducción del artículo, no sólo lo pobres y los católicos están contentos con su visita a Río de Janeiro, también «los evangélicos ven a Francisco como un pontífice con el que pueden tratar». Los Protestantes de Argentina le quieren, dice el periodista. El presidente de la Sociedad Bíblica Argentina, Juan Pablo Bongarrá, comenta de Bergoglio que «siempre que te diriges a él, la conversación termina con una petición: Pastor, rece por mí».

El análisis que hace el semanario sobre el primer viaje de Francisco a su continente de origen es que: «Brasil puede demostrar ser un escaparate para los poderes de este papa humilde y para el lavado de cara que le está dando al antiguo papado. En este, el más populoso de los países católicos y el más católico de los continentes, afronta en un microcosmo los desafíos de una iglesia enfrentada con el mundo entero: el magnetismo del Evangelismo Protestante y las tentaciones de la cultura secular».

Una astucia amable

Resulta al menos curiosa la manera cómo describen al papa argentino cuando decide variar las tácticas, al estilo de Ignacio de Loyola, para cambiar y renovar la Iglesia. Un nuevo estilo Franciscano que se consigue, según el semanario, «hablando con la amabilidad de Asís, pero pensando con la astucia de Loyola». Y pone como ejemplo las palabras que pronunció el día de su elección en el balcón  de San Pedro o su reciente visita a Lampedusa. «¿Qué está tratando de decir este papa?” se pregunta el periodista del Time.

La búsqueda de la justicia social

Sobre los gestos y las palabras de Francisco, aseguran que «los pronunciamientos han recalibrado el compromiso de la iglesia con el mundo fuera de los enervantes escándalos sexuales de sacerdotes. Es posible que el cardenal Joseph Ratzinger intentara limpiar el desastre después de convertirse en Benedicto XVI pero estaba demasiado ligado a la burocracia corrompida como para poder reformar eficazmente la Iglesia».

En lo relativo a las cuestiones morales y doctrinales opinan que Francisco «aparentemente también se ha retirado de la participación activa en los debates sobre la moralidad sexual y la biología, levantando pocos argumentos públicos sobre el derecho a la vida y haciendo referencia al matrimonio gay sólo de pasada, a pesar de las ruidosas protestas de la Iglesia Francesa como la de París ante su legalización. El cantante Elton John, que es gay, le ha elogiado». A renglón seguido afirma el periodista norteamericano que «no es que Francisco vaya a cambiar la doctrina de la Iglesia sobre esos temas, que no. Su primera encíclica fue escrita mayormente por el conservador Benedicto, quien vive retirado en los lujosos jardines vaticanos».

A la hora de definir a los dos papas, recurre a un símil con la música que utilizó el presidente del Instituto Patrístico “Augustinianum” de Roma, el norteamericano Robert Dodaro: «el papa Benedicto era música clásica, el papa Francisco es Folk. Ambas son preciosas, pero son tipos de música muy diferentes». Con la mención de la próxima beatificación de Juan XXIII, el Time lo posiciona como el favorito de Francisco, recordando el hecho de que no fue necesario el requisito de un segundo milagro para elevarlo a los altares al mismo tiempo que Juan Pablo II, a quien tildan en la publicación de conservador.

Comienzo del artículo en sus páginas interiores

Comienzo del artículo en sus páginas interiores

Críticas desde Argentina

Omar Bello, autor de un nuevo libro sobre el papa argentino, dice que «Francisco es genuinamente espartano en su estilo de vida. Pero, añade, a pesar de ser una  persona apacible en público, Bergoglio en privado puede intimidar». «Él es una estrella de Rock celestial». «Bromea y te hace reír, pero prepárate si se enfada porque puede ser muy cabezota. No es un Lassie papal». Para Bello la amabilidad del Papa es un subproducto natural de su manera de gestión y hablar con todos es su forma de liderazgo. «Es muy encantador, pero también puede ser muy controlador, como son todas las personas poderosas. Le gusta estar informado y le gusta el poder. Es al mismo tiempo abierto y muy conservador».

Retos latinoamericanos

Además de tocar los escándalos del IOR, banco del Vaticano, el Time se adentra en los desafíos que se proponen desde Latino América para la Iglesia Católica. «Francisco podría manejar mejor sus retos globales. Brasil podría ser el escenario perfecto para mostrar fuera sus habilidades y pretensiones. Su visita al Santuario de Nuestra Señora de Aparecida será un recordatorio de su papel en la Conferencia Regional de Obispos de 2007. Él fue uno de los principales autores de las claves del documento, uno que condenó “la avaricia del mercado” y defendió las peticiones comunitarias sobre los derechos individuales».

Los protestantes de Argentina le quieren

Son continuas las referencias a las buenas relaciones del actual papa con los evangélicos argentinos, de tal manera que incluso podría influir en la política de la presidenta Dilma Rousseff sobre la legalización del aborto en Brasil por miedo a perder el voto religioso de católicos y protestantes.

Comenta el artículo que el propio Francisco, cuando era Cardenal de Buenos Aires, pudo contar cómo «una vez asistió a un encuentro de oración de predicadores evangélicos y, arrodillado delante de una congregación de casi 6000 personas, los pastores protestantes le impusieron las manos para rezar (los católicos conservadores aún están conmocionados por esto)».

Consternación teológica en Santa Marta

Al papa le gusta improvisar en italiano durante la misa de la mañana en la capilla de Santa Marta, unos diez minutos sin notas ni texto escrito. Homilías coloquiales y, cuando quiere subrayar un punto, repetitivas. Dice el semanario que «un cardenal relacionándose con predicadores no católicos es una cosa. Un pontífice haciendo eso es mucho más complicado. Momentos indescriptibles que pueden causar consternación teológica. “Es maravilloso y problemático al mismo tiempo”, dice el teólogo Dodaro. “Los teólogos católicos están acostumbrados a tratar cada palabra del papa como magisterio, como parte de sus enseñanzas, que tienen un peso de autoridad sobre la iglesia”».

Pero el editor de L`Osservatore Romano, Giovanni Maria Vian, apunta sobre el italiano del papa Francisco que «si él utiliza un verbo inapropiado, nosotros sintetizamos el pasaje». En este sentido, Robert Dodaro recuerda que «El papa parece ser consciente de la posibilidad de confusión doctrinal y ha dado instrucciones para que sus homilías sin guión no sean publicadas como documentos oficiales».

Termina el artículo del semanario norteamericano diciendo del papa argentino que, después de cuatro meses, aún «nos quedarán más palabras y acciones por meditar, tamizadas a través de la amabilidad y la astucia, para llegar al corazón de Francisco».

La portada del Time entre mis manos

La portada del Time entre mis manos

Conferencia del Cardenal Amigo en San Fernando

Universo Gaditano

INICIO

Cardenal Amigo y el obispo de Cádiz en el Oratorio de San Felipe

Cardenal Amigo y el obispo de Cádiz en el Oratorio de San Felipe

El próximo martes 7 de mayo a las 21 horas en la Iglesia del Carmen, el Cardenal Amigo Vallejo ofrecerá una conferencia titulada ‘Tiempos de transiciones: de las Cortes de San Fernando al Papa Francisco’. Con la misma se abre el ciclo de conferencias organizadas por el Ayuntamiento, a través del Área de Presidencia y Ciudadanía, con motivo del Bicentenario de la concesión del título de ciudad a La Isla.

Desde Cádiz… con esperanza

Antonio Alcedo /OPINIÓN/ Gabinete Prensa-Cádiz y Ceuta
INICIO

antonioalcedoMe han pedido que «reaccione» ante la elección del Papa Francisco. Y con gusto respondo a esta petición, tomando prestado, aunque con cambios, el título de la célebre película de Bond, y sólo como me es posible hacerlo: desde mi realidad, mi historia y mi experiencia. No va a ser, pues, una respuesta teórica, de circunstancias, sino vital. Los medios se han encargado de traernos la noticia en directo, en tiempo real, como hoy se dice. Los datos se acumulan, y las reacciones se atropellan unas a otras. En escasos diez minutos, el Papa Francisco se ha encargado de dejarnos  caer varios signos que se han hecho tremendamente elocuentes. El primero: se ha presentado como un hombre inerme. No ha querido ningún signo de poder (“No tengo oro ni plata…”[ Hech.3,6]). Se ha sonreído y ha saludado como se saluda al llegar a casa: “Queridos hermanos y hermanas, buenas tardes”. Le ha quitado pomposidad a un momento esperado por millones de personas en todo el mundo (“No tengáis miedo, soy yo”[Mt 14, 27].) Antes de bendecir al pueblo, le ha pedido que rece por él para que Dios también a él le bendiga. Y ha puesto en silencio y en oración a toda la plaza de San Pedro. (“Cuando oréis, decid: Padre nuestro” [Mt 6, 9]). Finalmente, se ha despedido como en la familia: “Buenas noches, que descanséis bien”. Son gestos como para despertar la esperanza del más desengañado de los cristianos. Algo se va a mover, y pronto, en la Iglesia.

Y luego, su figura. ¿Por qué ha habido tanta gente (comentaristas, tertulianos, pero también gente de la calle) que lo ha asociado en seguida a Juan XXIII? A mi me ha llevado a los tiempos en que comencé mi sacerdocio, cuando el Papa Juan acababa de anunciar el Concilio. En aquella época dura (guerra fría, años de la posguerra mundial), el Señor mandó a la Iglesia a alguien capaz de sacudirla desde sus cimientos. En esta época nuestra, no menos dura e igual de difícil, ¿no habrá mandado también el Señor a otro Papa también “sacudidor” de conciencias y de estructuras anquilosadas? (y, encima, se ha puesto el nombre de Francisco).

Después de que Benedicto, con su renuncia,  haya rebajado el papado de una condición “casi divina” a una condición más humana, cercana, débil, el nuevo Papa viene a encarnar en su persona esta nueva condición, para decirnos que la Iglesia la lleva el Señor, no Pedro, y que unos gestos sencillos pueden hablar con más fuerza y a mucha más gente que las grandes tramas mediáticas, manejadas por los poderes políticos o financieros del mundo. (“Seréis mis testigos (testigos de un galileo, nacido en una aldea desconocida, en un país minúsculo y ocupado) hasta los confines de la tierra” [Hech 1, 8]).

Al repasar la historia que he vivido: historia de la Iglesia del posconcilio, pero también historia de esta tierra a la que pertenezco, con sus momentos de gloria y con sus actuales tragedias (paro, droga, emigración, desesperanza de tantos), siento que  este signo de Dios que es el nuevo Papa, me habla de esperanza: Esperanza para la Iglesia, que debe recuperar la ilusión del Concilio y su espíritu, saliendo de sus cuarteles de invierno y de sus seguridades medrosas para ir al encuentro del hombre de hoy, más necesitado que nunca de esperanza y de razones para vivir. Esperanza también para nuestra tierra, tan lacerada, que tiene derecho a esperar que el nuevo Papa sea «voz de los sin voz» (como lo ha sido en su tierra de origen) ante este mundo egoísta y ante sus dirigentes, y a la vez, desde la debilidad –no desde el poder- animando a caminar a tantos millones de personas que sienten incapaces de hacerlo solas (“En nombre de Jesucristo Nazareno, levántate…” [Hech 3, 6]).

Por eso digo que,  desde mi historia y desde mi tierra, saludo el próximo futuro con esperanza.

Vídeo misa inicio pontificado papa Francisco en el Vaticano

Antonio Montero / Vaticano
INICIO

Vaticano, 19 marzo 2013. Imágenes de la misa de inicio del pontificado del papa Francisco.

Roma desierta, las calles vacías y algunas cortadas, para acudir a la plaza de San Pedro.

Porque su obispo, el papa Francisco, daba inicio esta mañana a su pontificado con una Eucaristía ante más de doscientos mil peregrinos venidos de todo el mundo y ante más de 170 delegaciones extranjeras.

A las 9.30 en punto comenzó la Misa del Inicio del Ministerio Petrino del Obispo de Roma. Fue una celebración cargada de símbolos que recuerdan el vínculo del Papa con San Pedro, como sucesor suyo, empezando por el lugar donde se lleva a cabo: la Plaza, donde según la tradición fue martirizado Pedro.

El pontífice, de rodillas y recogido en oración ante la tumba de San pedro, estuvo acompañado por los patriarcas orientales -entre ellos y por primera vez el Patriarca de Constantinopla.

Durante el comienzo, le fueron entregados el palio de pastor y el anillo del pescador -de plata argentina sobredorada- por los cardenales Touran y Sodano.

Su homilía duró sólo ocho minutos, tiempo suficiente para dejar claro cuál es su función como Papa y el poder que le ha sido conferido: “Ciertamente, Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? A las tres preguntas de Jesús a Pedro sobre el amor, sigue la triple invitación: Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas. Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz”.

El Papa Francisco publicó hoy dos Tweet en nueve idiomas (italiano, inglés, francés, alemán, portugués, árabe, polaco, latín y español). 
En el primero ha escrito “Acojamos a Cristo en nuestra vida, ocupémonos unos de otros, respetemos la creación con amor”. 
Y en el segundo: “El verdadero poder es el servicio. El Papa ha de servir a todos, especialmente a los más pobres, los más débiles, los más pequeños”.

Dos mensajes en un día muy especial para la Iglesia, San José es su patrón, y una idea de cómo será su pontificado. Un pontificado, el de Francisco, preparado para volver a echar con fuerzas en el mundo las redes del pescador.