La presidenta de Manos Unidas en Ceuta recibe la Orden del Mérito Civil

C.A.D. / CEUTA AL DÍA
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Mercedes Canca en una foto de archivo

Mercedes Canca en una foto de archivo

  • Felipe VI ha condecorado este viernes a 38 ‘héroes anónimos’ para reconocer ” su compromiso personal y contribución social”
  • Mercedes Canca recibe la Orden del Mérito Civil como ejemplo del mejor espíritu de servicio público

La presidenta de Manos Unidas en Ceuta, Mercedes Canca Lara, funcionaria y maestra de Educación Especial, ha recibido este viernes la Orden del Mérito Civil de manos del rey Felipe VI por ser un “ejemplo del mejor espíritu de servicio público” y por “proyectar esta vocación de servicio en el ámbito educativo y a través de su reconocida entrega al trabajo”.

Ella ha sido una de los 38 ‘héroes anónimos’, 22 hombres y 16 mujeres, a quienes el Monarca ha querido “reconocer su compromiso personal y contribución social”.

Entre los condecorados también ha estado un vendedor del cupón de la ONCE, un abogado que juega al baloncesto en silla de ruedas o un policía municipal de Vigo que ha puesto en marcha ‘Discamino’, un programa para que las personas con discapacidad puedan hacer el Camino de Santiago.

La Orden del Mérito Civil es, junto con la Real Orden de Isabel la Católica, una de las dos órdenes actualmente dependientes del Ministerio de Asuntos Exteriores de España. Se concede a ciudadanos españoles o extranjeros que hayan realizado méritos de carácter civil: servicios relevantes al Estado, trabajos extraordinarios, etcétera.

Fue instituida por el rey Alfonso XIII por Real Decreto de 25 de junio de 1926, a propuesta del entonces Presidente del Consejo de Ministros, Miguel Primo de Rivera, publicándose su primer Reglamento el 25 de mayo de 1927.

El Obispado de Cádiz dice que usará el local de Betania para mejorar la labor de Cáritas

Europa Sur / La Línea

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El centro municipal cedido para el Nuevo Hogar Betania en La Línea

El centro municipal cedido para el Nuevo Hogar Betania en La Línea

  • La diócesis pide a la asociación benéfica que respete el contrato, que fue firmado “con el objetivo de que la entidad continuase con su actividad hasta encontrar una nueva sede”

El Obispado de Cádiz y Ceuta afirmó ayer que lo único que pretende, tras solicitar a Nuevo Hogar Betania que desaloje el inmueble de su propiedad que la entidad benéfica usa como casa residencial para mujeres y niños, es que se respete el contrato firmado entre ambas entidades, que expiró el pasado 31 de mayo, para permitir que Cáritas pueda “realizar mejor su misión de ayuda y servicio desinteresado a los más necesitados” en La Línea.

El inmueble, antiguo Hogar Betania de Cáritas, propiedad del Obispado

El inmueble, antiguo Hogar Betania de Cáritas, propiedad del Obispado

La ONG denunció ayer que el Obispado se negaba a renovar el contrato de alquiler de estas instalaciones, ya que desde julio de 2013 Cáritas finalizó el programa de atención a personas sin hogar, denominado Hogar Betania, después de que la Junta de Andalucía cortara las ayudas. Entonces sus voluntarios y monitores decidieron fundar esta asociación para mantener el proyecto. El Obispado, según explicó ayer, les ofreció el local en alquiler, a un precio simbólico de 50 euros mensuales, por un plazo de dos años, “con el objetivo de que Nuevo Hogar Betania pudiera continuar con su actividad hasta encontrar una sede adecuada para sus fines e intereses. Este contrato, con el compromiso pactado de dejar libre el local a su término, fue firmado libremente por el responsable legal de la Asociación”, indicó el organismo eclesiástico.

El Obispado también señala que cuando finalizó el programa de Cáritas “algunos de los contratados para el programa y voluntarios del mismo, sin consentimiento de Cáritas ni de la propiedad, permanecen en su interior negándose a abandonar el local”. La diócesis añade que Hogar Betania nunca perteneció a Cáritas, sino que algunos de sus trabajadores y voluntarios colaboraron en la entidad diocesana.

La diócesis solicita a Nuevo Hogar Betania que “voluntariamente, devuelva a su legítimo propietario el local ahora ocupado” y esgrime que “tiene desde hace año y medio una nueva sede a su disposición”. Al respecto la entidad benéfica ya indicó que en su nueva sede, la antigua residencia municipal de mayores, acoge a hombres sin hogar, y que prefería que los niños no se criaran junto a personas que hasta hace poco han estado viviendo en la calle y que no conocen lo suficiente.

El Obispado, además, acusa a Nuevo Hogar Betania de que continuó utilizando “indebidamente” el nombre y el logotipo de Cáritas tras la desvinculación de la organización religiosa. “En varias ocasiones requerimos infructuosamente a esta asociación para que cesara en el uso abusivo de su nombre y logo en su publicidad y, especialmente, en sus peticiones de colaboración económica. Este uso abusivo del nombre de Cáritas queda manifestado, como es fácil comprobar, incluso en el expediente administrativo que tramitó ante el Ayuntamiento de La Línea para la concesión gratuita de la antigua residencia de mayores, en la que se presentaban la entidad solicitante con el título de Nuevo Hogar Betania/Cáritas”, indicó.

La organización eclesiástica reitera que avisó hace seis meses a los responsables de Hogar Betania de su deseo de finalizar el contrato de alquiler el 31 de mayo, “y así poder recuperar el uso del local con el fin de destinarlo nuevamente a Cáritas, para que pueda realizar su misión de ayuda y servicio desinteresado a los más necesitados en La Línea; labor que se había visto disminuida en parte por la imposibilidad de usar el local arrendado a Nuevo Hogar Betania”.

“La petición de devolución de este local nada tiene que ver con un desahucio por impago, como se ha acusado calumniosamente al Obispado de Cádiz y Ceuta. Se trata, por el contrario, de un requerimiento legítimo de la propiedad al finalizar el plazo contractual y al tener ya la asociación una sede propia y adecuada. Tampoco se pretende dejar en la calle a mujeres y niños desvalidos. Son acusaciones vertidas contra el Obispado de Cádiz y Ceuta, que no tienen fundamento”, sentencia el Obispado.

La Palma de Cádiz reabrirá hoy, pendiente de las obras de restauración

P-M. Durio / Diario de Cádiz

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Foto: Diario de Cádiz

Foto: Diario de Cádiz

  • La cofradía realiza la actuación oportuna para garantizar la seguridad en el interior del templo

Cuarenta y ocho horas sin descanso ha vivido la hermandad de La Palma para ver abiertas las puertas de su iglesia. Tras la decisión tomada en la noche del martes de cerrar el templo por el mal estado de parte de la cornisa interior -que finalmente terminaría venciendo y desprendiéndose al mediodía del miércoles-, los cofrades del barrio de La Viña han trabajado sin descanso procurando que el cierre fuera por el menor espacio de tiempo posible. Y en principio, la previsión es que hoy pueda reabrir la iglesia.

Desde el pasado miércoles, un equipo de obreros ha trabajado en el interior del templo para retirar todos aquellos elementos que corrían peligro de desprendimiento, tanto en las cornisas que rodean la nave como en los propios paramentos.

Estas labores finalizaron al mediodía de ayer, cuando se retiraron los andamios instalados, obteniendo también la cofradía por la tarde el informe técnico favorable, que garantiza la seguridad de las personas que accedan al templo.

Con estos informes en la mano, la hermandad ha decidido reabrir hoy al culto. Y por ello, los cofrades se afanaban por la tarde en devolver la normalidad a la iglesia, realizando una limpieza a fondo del conjunto y colocando de nuevo todo el mobiliario y todas las piezas de arte que en la noche del martes fueron retiradas de urgencia y depositadas bien en la sacristía o incluso en el despacho de Mayordomía (donde se decidió resguardar a la Virgen de la Palma), así como retirando los plásticos y paños de protección de las distintas imágenes que han permanecido en el templo estos días.

Pese a que las puertas volverán hoy a estar abiertas, permitiéndose de nuevo el acceso de los fieles, el hermano mayor de la corporación, Francisco Javier Lucero, apuntaba ayer noche que “ahora queda pendiente arreglar y restaurar todo lo que se ha caído o eliminado en cornisa y paredes”. Precisamente, con este objetivo ya se ha empezado a trabajar solicitando a la empresa contratada para realizar los trabajos de urgencia un presupuesto de la obra que habrá que afrontar ahora. “En cuanto se pueda, sobre todo por el tiempo en el que haya menos cultos y celebraciones en la iglesia, además de por la disponibilidad económica de la hermandad, se acometerá la obra”, precisaba Lucero, informando que cuando llegue este momento habrá que cerrar de nuevo la iglesia para permitir los trabajos oportunos que afectarán a toda la nave interior.

“Siempre hemos actuado bajo la responsabilidad de garantizar la seguridad de las personas”, repetía ayer el hermano mayor, algo más satisfecho después de cuarenta y ocho intensas horas en las que la cofradía trabajó sin descanso para posibilitar que la iglesia abra las puertas lo antes posible.