Antonio Ceballos celebrará este mes en Miróbriga sus 25 años como Obispo

Ciudad Rodrigo al día

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En la imagen aparece Antonio Ceballos -segundo por la derecha- junto los que han sido sus sucesores como Obispo Civitatense, durante los actos de celebración en noviembre de 2011 de los 850 años de la Diócesis de Ciudad Rodrigo.

En la imagen aparece Antonio Ceballos -segundo por la derecha- junto los que han sido sus sucesores como Obispo Civitatense, durante los actos de celebración en noviembre de 2011 de los 850 años de la Diócesis de Ciudad Rodrigo.

El próximo sábado 25 de mayo la Diócesis de Ciudad Rodrigo recibirá la visita del que fuera su Obispo de 1988 a 1993, Antonio Ceballos Atienza. Ceballos regresará a la ciudad para un evento muy especial: la celebración de sus 25 años como Obispo. Precisamente fue en Miróbriga donde Antonio Ceballos, actual Obispo emérito de Cádiz y Ceuta, fue ordenado como tal, el 25 de marzo de 1988.

Aunque en las próximas semanas se darán a conocer más detalles de esa celebración, ya se sabe que estará enmarcada en el encuentro anual del presbiterio diocesano. En esta cita, se festejan cada año las Bodas de Oro y de Plata de los sacerdotes que llegan a los 50 y 25 años, respectivamente, en el ejercicio del sacerdocio. En este 2013, se celebrarán las Bodas de Oro de Carlos López Miguel, Nicolás Mateos Manchado y Vicente Plaza González.

Durante ese sábado 25, también se presentará un libro que recopila los poemas del sacerdote Jesús Nieto González, nacido en Ciudad Rodrigo en 1925, y que falleció en Huelva en 1984. El libro, titulado‘Encuentros’ ha sido una iniciativa de su amigo Ignacio María Domínguez.

Mons. Ceballos: “Yo figuro entre los pequeños y los pobres”

Gabinete Prensa-Cádiz y Ceuta

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En la mañana del 8 de abril, en la S.A.I Catedral de Cádiz, tuvo lugar la celebración de los XXV años de la ordenación episcopal de nuestro Obispo emérito, Mons. Antonio Ceballos Atienza.

El Obispo emérito concelebró una Misa de Acción de Gracias, junto con el Obispo diocesano, Mons. Rafael Zornoza Boy, y  miembros del clero diocesano, religiosos y fieles que estuvieron acompañándole. Destacó la presencia del cardenal, arzobispo emérito de Sevilla, Mons. Carlos Amigo; el arzobispo de Sevilla, Mons. Juan José Asenjo; al mismo tiempo que otros obispos venidos de distintos puntos de la geografía española.

En primer lugar tomó la palabra Mons. Rafael Zornoza, que dio la bienvenida a Mons. Ceballos “en la vuelta a su casa en estos veinticinco años de ordenación episcopal”: “Aquí has predicado al pueblo de Dios en la caridad de Cristo. En tu ministerio episcopal has transmitido aquellas gracias y experiencias vividas como sacerdote en Jaén; las que viviste como párroco, como profesor del Seminario, como director espiritual y rector, como delegado del clero y como canónigo de la Catedral. En la diócesis de Cádiz y Ceuta sabemos que has dejado lo mejor de ti mismo y siempre te tenemos presente con gratitud y cariño”.

Por su parte, Mons. Antonio Ceballos, ante una catedral llena de fieles, dio las gracias a todos los presentes, en especial a Mons. Zornoza por su invitación en este día. Mons. Ceballos, acordándose del día que fue ordenado obispo de Ciudad Rodrigo, dijo: “Vivamos todos una celebración Jubilar muy jubilosa, muy filial, muy sencilla, muy íntima. En estos veinticinco años, ¡cuánta gracia ordinaria y extraordinaria recibida! He tratado de mantenerme en una actitud de amor y de humildad. Hace veinticinco años que la Santa Iglesia me hizo obispo, pero muy indigno y pobre”.

Al mismo tiempo, el obispo emérito de Cádiz y Ceuta, hizo balance de estos veinticinco años de ordenación episcopal: “A veinticinco años de distancia constato que inicié mi nuevo ministerio con entusiasmo, humildemente y con fortaleza. He dado prueba de debilidades, de nuevos impulsos, de una voluntad tenaz. A veinticinco años de distancia me viene el recuerdo de mis culpas y mis flaquezas”.

Mons. Ceballos cumplió los veinticinco años de ordenación episcopal el pasado 25 de marzo. Por coincidir con la Semana Santa, la celebración de la efeméride, de acuerdo con Don Antonio, se trasladó a la citada fecha.

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Ceballos dice que no se olvida de los parados ni de los inmigrantes

Emilio López / Diario de Cádiz

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  • El obispo emérito celebra el lunes en la Catedral las bodas de plata de su ordenación episcopal

0001331691_230x230_jpg000El obispo emérito Antonio Ceballos cumplió el pasado 25 de marzo los 25 años de su ordenación episcopal que, al coincidir con la Semana Santa, celebra el lunes en la Catedral, donde a las doce y media concelebrará una misa de acción de gracias con el obispo diocesano, Rafael Zornoza, otros prelados, sacerdotes y religiosos.

Monseñor Ceballos, que reside actualmente en la residencia de las Hermanitas de los Pobres de Jaén, afirma que conserva muchos recuerdos “inolvidables, inenarrables e indescriptibles” de esos 25 años de vida episcopal, y destaca que “por tantas gracias recibidas debo mantenerme en una actitud de amor y de humildad”.

No olvida que fue el 28 de diciembre de 1987, Día de los Santos Inocentes, cuando estando en Madrid, con motivo de un encuentro de sacerdotes en Majadahonda, el nuncio le pidió que acudiera a la Nunciatura donde le comunicó que el Papa Juan Pablo II lo nombraba obispo de Ciudad Rodrigo (Salamanca), publicándose 20 días después el nombramiento y tomando posesión de aquella diócesis el 25 de marzo de 1988.

También cita que el 10 de diciembre de 1993 fue nombrado obispo de Cádiz y Ceuta, tomando posesión el 29 de enero de 1994.

Señala que el nombramiento fue otra sorpresa y que acudía a una diócesis con otras dimensiones en todos los sentidos, con dos bahías, puertos y frontera.

“Han sido casi 18 años, muy apasionantes, incluyendo la celebración del Sínodo Diocesano, “con momentos gozosos , como la Jornada Mundial de la Juventud, y dolorosos, como son la muerte de niños, jóvenes y adultos en la permanente riada de inmigrantes para cruzar el Estrecho y las grandes manifestaciones contra el paro”.

Monseñor Ceballos añade que “las grandes espinas de la diócesis a las que he estado abrazado son el paro y los inmigrantes” y afirma que ahora, como obispo emérito, “rezo mucho por mis diocesanos de Cádiz y Ceuta y entono y canto mi pequeño Magníficat, contando ya con mis limitaciones y fragilidades, pero alegre y muy contento”.

En cuanto al nuevo Papa Francisco monseñor Ceballos dice que “los cardenales, iluminados por el Espíritu Santo, han elegido a un pescador de hombres en un tiempo de grandes desafíos” y abunda al respecto afirmando que “han elegido a un nuevo Papa del agrado de Dios para esta Iglesia del siglo XXI, que hará mucho bien al episcopado del mundo entero” y cita su frase “Una Iglesia pobre al servicio de los pobres” “como un signo de esperanza para mucha gente”.

El lunes, tras la concelebración eucarística, en el Seminario Diocesano tendrá lugar un almuerzo fraterno y de homenaje a monseñor Ceballos por sus bodas de plata episcopales.

Monseñor Ceballos: “en la diócesis he tenido momentos gozosos y dolorosos”

Gabinete Prensa-Cádiz y Ceuta

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Hoy se cumplen 25 años de la ordenación episcopal de nuestro Obispo emérito Mons. Antonio Ceballos Atienza. Dado que este año coincide con la Semana Santa, la celebración de la efeméride, se ha trasladado al lunes 8 de abril. Ese día, nuestro Obispo emérito concelebrará una Misa de Acción de Gracias en la Catedral de Cádiz, junto con Mons. Rafael Zornoza.

Hoy, 25 de marzo, se cumplen las bodas de plata de su ordenación Episcopal, ¿qué recuerdos tiene de ese día?

Efectivamente, ¡Veinticinco años de vida Episcopal! Son muchos recuerdos inolvidables e inenarrables e indescriptibles. Fue un momento de gracia vivido en el silencio y en la intimidad. Hace veinticinco años que la Santa Iglesia me hizo Obispo, aunque muy indigno y pobre… ¡Qué misterio de gracia y, a la vez, de confusión! La gracia de las ternuras de Jesús para conmigo “pastor et episcopus” para el que eligió para Obispo suyo… ¡oh, Señor mio, cuántas gracias te doy por haberme conservado fiel a este principio! Yo figuro, entre los pequeños y los pobres…

A los veinticinco años de distancia de mi vida episcopal, ¡Cuántas gracias ordinarias y extraordinarias recibidas! ¡Cuántas gracias, Dios mio! Esto debe mantenerme en una actitud de amor y humildad, y ante el recuerdo de mis culpas, como en una confesión, recito el MISERERE, que es mío, y el MAGNIFICAT que es todo del Señor…

Suponemos que un nombramiento así le coge a uno por sorpresa, ¿cómo se enteró de su elección para el Episcopado?

¡Sorprendentemente en todo! Sorprendentemente, por el día en que se me comunicó: 28 de Diciembre, Día de los Santos Inocentes. Sorprendente, por la hora: ocho de la mañana; sorprendente,  en la forma de comunicación: estoy en Madrid, en mi habitación; suena el teléfono. Lo cojo y me preguntan ¿es usted D. Antonio Ceballos?  “Sí”. ¿Está usted solo en la habitación?, “sí”. No cuelgue que le van a hablar. Era la voz del Sr. Nuncio que me pedía que fuera a hablar con él a Nunciatura antes de irme al encuentro que tenía en Majadahonda con unos 80 sacerdotes venidos de todas las partes de España.

Inmediatamente, me marcho a Nunciatura. El Sr. Nuncio me recibe y, después de un breve diálogo  sobre otros asuntos, me dice: “El Santo Padre, Juan pablo II, le nombra Obispo de Ciudad Rodrigo (Salamanca). Le ruego me dé su respuesta” ¡Menuda sorpresa para mí! pues no esperaba nada de nada y ¡Día de los Inocentes! Era increíble, anduve dialogando con el Sr. Nuncio y me marché a mi misión, guardando este secreto pontificio. A los 20 días se hizo público mi nombramiento, como Obispo de Ciudad Rodrigo.

Su primera etapa como Obispo fue en la diócesis de Ciudad Rodrigo, ¿cómo recuerda su trayectoria en tierras salmantinas?

Como Obispo de Ciudad Rodrigo fui muy feliz. Fueron mis primeros años que con temor y temblor los inicié, tal y como soy, y he pensado seguir siendo. Con entusiasmo, humildemente, y trabajando con fortaleza en silencio y con mi divisa en el escudo episcopal, “in omnibus charitas” (en todo el amor).

Con todo el amor y con entrañas de misericordia, me puse a servir a mis diocesanos de Ciudad Rodrigo, en donde encontré afecto y cariño y también espinas… Sobre todo, por los pobres y el paro…  La zona de Ciudad Rodrigo es una zona de Castilla pobre, frontera con Portugal, pero con gente entrañable y acogedora…

Entonces había un número de sacerdotes considerable y en cada parroquia había un sacerdote y pude estar cerca de ellos, de las religiosas y de los fieles. Fueron años verdaderamente gozosos, hablando pastoralmente, por todo lo cual doy gracias a Dios.

Tras esta primera experiencia, le nombran Obispo de Cádiz y Ceuta, ¿qué siente al recordar sus primeros pasos en nuestra diócesis?

También, el nombramiento de Cádiz fue para mí una sorpresa, dado que en Ciudad Rodrigo me iba muy bien.

La diócesis de Cádiz y Ceuta tiene otras dimensiones, en todos los sentidos. Pronto opté por el servicio a todos, sobre todo a los pobres. Han sido casi 18 años los que he estado presente en ella. Presente… presente… tan presente que no me moví en ese tiempo. Han sido unos años muy apasionantes. El conocimiento de la diócesis de Cádiz con sus dos bahías y puertos; y Ceuta con su bahía, puerto y frontera. Los trabajos con los sacerdotes en fraternidad sacerdotal, y con los laicos y religiosos en fraternidad apostólica. El Sínodo Diocesano. La aplicación del mismo y las grandes espinas de esta Diócesis, que he estado abrazado a ellas: el paro y las permanentes riadas de inmigrantes.

Realmente, que en este tiempo he tenido momentos gozosos y dolorosos, como son las muertes de jóvenes, niños y adultos en la travesía del estrecho de Gibraltar y las grandes manifestaciones del paro… y por otra parte, la Jornada Mundial de la Juventud fue un momento de alegría y de gozo.

Y ahora como sigo siendo Obispo emérito de Cádiz y Ceuta, rezo mucho por mis diocesanos y entono y canto mi pequeño Magníficat, contando ya con mis limitaciones y fragilidades, pero alegre y muy contento.

Imaginamos que habrá seguido, intensamente, la elección del nuevo Santo Padre, ¿cómo cree que influirá la personalidad del Papa Francisco en el episcopado español? 

Es encantador. Un Pastor humilde, profundo, abierto y sencillo, amigo de los pobres; Pastor según el corazón de Cristo, Buen Pastor, valiente, generoso y cercano.

Los cardenales, iluminados por el Espíritu Santo, han elegido a un pescador de hombres en un tiempo de grandes desafíos.

Han elegido a un nuevo Papa, el Papa Francisco, del agrado de Dios, para esta Iglesia del siglo XXI, que venía siendo magníficamente dirigida, por el ministerio Petrino en manos del Papa emérito Benedicto XVI.

Este ministerio Petrino, hoy en manos del Papa Francisco hará mucho bien, no sólo a los obispos españoles, sino al episcopado del mundo entero: “Una Iglesia pobre al servicio de los pobres”. Un signo de esperanza para mucha gente.

BODAS DE PLATA EPISCOPALES DE MONS. ANTONIO CEBALLOS ATIENZA

Gabinete Prensa-Cádiz y Ceuta

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Cádiz, miércoles 20 de marzo de 2013.- El próximo lunes día 25 se cumplirán XXV años de la ordenación episcopal de nuestro Obispo emérito Mons. Antonio Ceballos Atienza. Dado que este año coincide con la Semana Santa, la Solemnidad de la Anunciación del Señor, fiesta litúrgica en la que tuvo lugar la ordenación, ha sido trasladada al lunes 8 de abril.

Por este motivo, también la celebración de la efemérides, de acuerdo con Don Antonio, la hemos trasladado al lunes 8 de abril. Ese día, nuestro Obispo emérito concelebrará una Misa de Acción de Gracias en la Catedral de Cádiz, junto con Mons. Rafael Zornoza y los miembros del clero diocesano, religiosos y fieles que deseen acompañarle.