El Estado tendrá 'fichados' a curas y hermanos mayores

Carlos Navarro / Diario de Cádiz

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El ministro de Justicia, Rafael Catalá, jura su cargo ante el rey Felipe VI

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, jura su cargo ante el rey Felipe VI

  • Un Real Decreto obliga a todos los sacerdotes y dirigentes de entidades eclesiásticas a registrarse ante el Ministerio de Justicia. Abierta la opción a anotar también los templos

Una gran reforma publicada por Real Decreto en el BOE del primero de agosto, sábado para más inri. El Estado controlará toda la información sobre la Iglesia en España mediante la reforma del Registro de Entidades Religiosas impulsada por el ministro de Justicia, Rafael Catalá. La inscripción en el registro es el requisito necesario para que una entidad religiosa adquiera personalidad jurídica y, por lo tanto, pueda operar en el tráfico jurídico civil. La reforma amplía los campos de información que hasta ahora abarcaba este registro. Los sacerdotes, los hermanos mayores y los templos quedarán anotados en este registro a raíz de la entrada en vigor de esta reforma. Quedan fijados criterios obligados de actualización de la información al objeto de verificar que las hermandades verdaderamente “funcionan”, así como para tener al día los datos de presbíteros y dirigentes cofradieros. La reforma incluye el uso de formatos y firmas electrónicos para agilizar la tramitación y cumplimiento de estas nuevas disposiciones, recogidas en el Real Decreto 594/2015 de 3 de julio por el que se regula el Registro de Entidades Religiosas.

En algunos casos se debe producir previamente la intervención del notario para, por ejemplo, acreditar en documento público los datos del nuevo hermano mayor elegido en el correspondiente cabildo electoral. Esta gran reforma, en general, supone un nuevo esquema en el procesamiento y uso de la información sobre las comunidades religiosas en el ámbito civil con la finalidad de aumentar la seguridad jurídica.

La anotación de los sacerdotes es obligatoria en el caso de que puedan generar efectos civiles, lo que en la práctica supone que prácticamente todos los presbíteros deberán estar fichados ante el Estado, pues el mero hecho de presidir enlaces matrimoniales genera efectos civiles de acuerdo con los acuerdos entre España y la Santa Sede. El control se intensifica de tal manera que las diócesis deberán comunicar la baja de un cura por el motivo que fuere antes de un mes después de que se haya producido. Y los sacerdotes quedan obligados a renovar sus datos cada dos años, tal es la vigencia de la certificación. Esta certificación registral será una prueba suficiente para acreditar su condición como tal ante terceros. Esto es, los curas dispondrán, además del carné emitido por la diócesis, de un documento expedido por el Estado donde serán reconocidos como presbíteros a los efectos oportunos.

La reforma incluye la potestad de anotar los templos u otro tipo de lugares de culto, con la advertencia expresa de que de dicha anotación no se puede colegir la obtención de personalidad jurídica en favor del inmueble.

Pasa a ser obligatoria la inscripción de los órganos de presentación de las entidades religiosa, cuando antes era una opción potestativa. Esto supone que el Estado tendrá fichados a los hermanos mayores de las cofradías, calificadas en el caso de Sevilla como asociaciones públicas de la Iglesia Católica por normativa diocesana de diciembre de 1997. En este caso también se intensifica el control, pues la modificación de los datos de las juntas de gobierno deberá comunicarse al Registro antes de los tres meses siguientes desde que se haya producido. Incluso se requiere la firma del hermano mayor saliente y del entrante, aunque se deja abierta la posibilidad de que se inscriban los datos del nuevo hermano mayor sin necesidad de la firma del saliente. Una cuestión novedosa es que la modificación de los datos del nuevo hermano mayor deberá hacerse mediante documento público, por lo que parece que los hermanos mayores estarían obligados a pasar por la notaría en cada renovación de junta de gobierno.

Las hermandades y otras entidades religiosas deberán presentar al registro una “declaración de funcionamiento” cada dos años para acreditar que mantienen su actividad. A los seis meses de la entrada en vigor de la modificación del Registro de Entidades Religiosas (1 de noviembre) se podrá emitir ya la primera declaración de funcionamiento. Cabe destacar que en el concepto de “entidades religiosas” no sólo se incluyen las hermandades y cofradías, sino otras asociaciones de fieles, los consejos provinciales e incluso órganos rectores de templos como los cabildos catedrales.

Para que no se produzca incumplimientos en materia de protección de datos -puesto que el registro es un instrumento público expuesto a consulta- los sacerdotes, los hermanos mayores y otros dirigentes deberán acompañar las anotaciones del consentimiento expreso a su publicación.

La reforma establece también que la erección de nuevas hermandades, congregaciones o entidades religiosas deberá acreditarse ante notario antes de su inscripción en el Registro.

El Estado tendrá ‘fichados’ a curas y hermanos mayores

Carlos Navarro / Diario de Cádiz

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El ministro de Justicia, Rafael Catalá, jura su cargo ante el rey Felipe VI

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, jura su cargo ante el rey Felipe VI

  • Un Real Decreto obliga a todos los sacerdotes y dirigentes de entidades eclesiásticas a registrarse ante el Ministerio de Justicia. Abierta la opción a anotar también los templos

Una gran reforma publicada por Real Decreto en el BOE del primero de agosto, sábado para más inri. El Estado controlará toda la información sobre la Iglesia en España mediante la reforma del Registro de Entidades Religiosas impulsada por el ministro de Justicia, Rafael Catalá. La inscripción en el registro es el requisito necesario para que una entidad religiosa adquiera personalidad jurídica y, por lo tanto, pueda operar en el tráfico jurídico civil. La reforma amplía los campos de información que hasta ahora abarcaba este registro. Los sacerdotes, los hermanos mayores y los templos quedarán anotados en este registro a raíz de la entrada en vigor de esta reforma. Quedan fijados criterios obligados de actualización de la información al objeto de verificar que las hermandades verdaderamente “funcionan”, así como para tener al día los datos de presbíteros y dirigentes cofradieros. La reforma incluye el uso de formatos y firmas electrónicos para agilizar la tramitación y cumplimiento de estas nuevas disposiciones, recogidas en el Real Decreto 594/2015 de 3 de julio por el que se regula el Registro de Entidades Religiosas.

En algunos casos se debe producir previamente la intervención del notario para, por ejemplo, acreditar en documento público los datos del nuevo hermano mayor elegido en el correspondiente cabildo electoral. Esta gran reforma, en general, supone un nuevo esquema en el procesamiento y uso de la información sobre las comunidades religiosas en el ámbito civil con la finalidad de aumentar la seguridad jurídica.

La anotación de los sacerdotes es obligatoria en el caso de que puedan generar efectos civiles, lo que en la práctica supone que prácticamente todos los presbíteros deberán estar fichados ante el Estado, pues el mero hecho de presidir enlaces matrimoniales genera efectos civiles de acuerdo con los acuerdos entre España y la Santa Sede. El control se intensifica de tal manera que las diócesis deberán comunicar la baja de un cura por el motivo que fuere antes de un mes después de que se haya producido. Y los sacerdotes quedan obligados a renovar sus datos cada dos años, tal es la vigencia de la certificación. Esta certificación registral será una prueba suficiente para acreditar su condición como tal ante terceros. Esto es, los curas dispondrán, además del carné emitido por la diócesis, de un documento expedido por el Estado donde serán reconocidos como presbíteros a los efectos oportunos.

La reforma incluye la potestad de anotar los templos u otro tipo de lugares de culto, con la advertencia expresa de que de dicha anotación no se puede colegir la obtención de personalidad jurídica en favor del inmueble.

Pasa a ser obligatoria la inscripción de los órganos de presentación de las entidades religiosa, cuando antes era una opción potestativa. Esto supone que el Estado tendrá fichados a los hermanos mayores de las cofradías, calificadas en el caso de Sevilla como asociaciones públicas de la Iglesia Católica por normativa diocesana de diciembre de 1997. En este caso también se intensifica el control, pues la modificación de los datos de las juntas de gobierno deberá comunicarse al Registro antes de los tres meses siguientes desde que se haya producido. Incluso se requiere la firma del hermano mayor saliente y del entrante, aunque se deja abierta la posibilidad de que se inscriban los datos del nuevo hermano mayor sin necesidad de la firma del saliente. Una cuestión novedosa es que la modificación de los datos del nuevo hermano mayor deberá hacerse mediante documento público, por lo que parece que los hermanos mayores estarían obligados a pasar por la notaría en cada renovación de junta de gobierno.

Las hermandades y otras entidades religiosas deberán presentar al registro una “declaración de funcionamiento” cada dos años para acreditar que mantienen su actividad. A los seis meses de la entrada en vigor de la modificación del Registro de Entidades Religiosas (1 de noviembre) se podrá emitir ya la primera declaración de funcionamiento. Cabe destacar que en el concepto de “entidades religiosas” no sólo se incluyen las hermandades y cofradías, sino otras asociaciones de fieles, los consejos provinciales e incluso órganos rectores de templos como los cabildos catedrales.

Para que no se produzca incumplimientos en materia de protección de datos -puesto que el registro es un instrumento público expuesto a consulta- los sacerdotes, los hermanos mayores y otros dirigentes deberán acompañar las anotaciones del consentimiento expreso a su publicación.

La reforma establece también que la erección de nuevas hermandades, congregaciones o entidades religiosas deberá acreditarse ante notario antes de su inscripción en el Registro.

Sebastián Llanes: “creo que la Iglesia en Algeciras está en una época de apertura total”

María E. Selva / Europa Sur

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Foto: Europa Sur

Foto: Europa Sur

  • A sus 75 años se jubila de su cargo jurídico de párroco en el Corpus Christi
  • El gaditano, que llegó con 23 años a Algeciras, ejercerá de sacerdote en la Capilla de Europa

El gaditano Sebastián Llanes Blanco oficiará este domingo (el pasado 6 de julio), a las 12:30 horas, su última misa como párroco de la iglesia Corpus Christi de Algeciras, cargo del que tomará posesión el miércoles Francisco Correro Tocón. A sus 75 años y con motivo de su jubilación dejará ese sitio, aunque no se desvinculará del sacerdocio tras 52 años de ministerio.

-¿Cómo afrontó este último año como párroco?

-Le comuniqué al obispo que durante el curso cumplía los 75 años y me dijo que terminase, que lo hiciera completo y ya en junio hablaríamos. Sigo siendo sacerdote al servicio de la Diócesis. La jubilación no quiere decir que pierda mi carácter sacerdotal y por lo tanto lo tengo que ejercer, decir la misa, atender a las personas.

-¿Cuál será su destino ahora?

-Estar en mi casa, descansando y celebrar misa en la capilla de Nuestra Señora de Europa. Será más tranquilo, pero sé que hay una misa diaria.

-¿Cuándo llegó a Algeciras?

-Llegué destinado a la parroquia de la Palma como coadjutor del Padre Sebastián González en octubre de 1962. Después en 1986 como coadjutor me trasladaron a la parroquia del Carmen y desde 1969 estoy en el Corpus Christi.

-¿Y su niñez en Cádiz?

-Nací el 8 de enero de 1939. Me educé en los Hermanos de la Escuela Cristiana de La Salle y con 11 años ingresé en el Seminario.

-¿Desde pequeño estuvo seguro de su vocación?

-Bueno, a esa edad no se tiene claro nada. Me mandó mi párroco de entonces de la Merced de Cádiz. Estudié Humanidades, Filosofía y Teología y me ordené sacerdote el 29 de junio de 1962.

-Prácticamente ha vivido toda su vida en Algeciras…

-Imagine, vine con 23 años.

-Hábleme de sus mejores recuerdos.

-He sido muy feliz en Algeciras. De todas las parroquias tengo un recuerdo imborrable, he vivido muy intensamente mi sacerdocio con los problemas que la vida presenta lógicamente, pero también con la ayuda de todos los compañeros, desde el Padre Sebastián González, que en paz descanse, hasta los actuales. He tenido siempre contacto y momentos muy felices. Los momentos tristes se quedan en el recuerdo.

-Pero, ¿quizás haya alguno?

-Hace tres años cuando se produjo la inundación que por poco pierdo la vida. Precisamente estaba en el despacho de la iglesia del Corpus -lugar de la entrevista- y entró el agua por la puerta y llegó hasta la altura del crucifijo, se perdieron muchos documentos.

-Los algecireños sentirán huérfano el Corpus ahora…

-El párroco que venga seguro que lo va a hacer estupendamente. Lógicamente hay muchas personas a las que he bautizado y casado, quieras que no se mantiene un contacto. Y después a través de las hermandades y cofradías conozco a muchísimas personas, pero, en fin, la vida pasa para todos y lo mismo que me encontré el resultado del trabajo sacerdotal de mi antecesor, seguro que los que me sucedan se encontrarán el trabajo con sus luces y sombras, porque nadie es perfecto.

-¿Y qué hace Sebastián Llanes además de ser párroco?

-Lo que hace un jubilado. Vivir como he estado viviendo estos 75 años, con normalidad. De todos modos no tengo experiencia más allá de ser párroco, dentro de un año le contaré.

-¿Ha percibido un cambio en la devoción de los ciudadanos?

-Desde que llegué hasta hoy ha habido un gran cambio. Las parroquias han ido influyendo a través de las cofradías y de los grupos de cáritas. Creo que hay un resurgir de los fieles dentro de las dificultades que hay en la vida.

-¿Qué papel juega Cáritas para la Iglesia?

-Hoy por hoy Cáritas, a través de las cáritas parroquiales, está atendiendo a muchísimas personas que llaman a la puerta de la Iglesia porque nada tienen y las hermandades y cofradías han dado un paso importante en su compromiso con la Iglesia, los pobres y las circunstancias que vive la ciudad. No se han quedado reducidos a unos cultos la Iglesia, están integrados en las parroquias y están trabajando muchos cofrades.

-¿Deberían abrirse más a la ciudad las parroquias?

-Creo que la Iglesia de Algeciras a través de las parroquias e instituciones está en un periodo de apertura total a la sociedad, porque sino ¿qué hacemos?.

-Algeciras es una ciudad multicultural, ¿conviven bien las distintas religiones?

-Nunca hemos tenido incidentes desde que estoy en la ciudad desde 1962. Esta población es tan heterogénea y de paso de inmigrantes musulmanes, pero siempre ha habido un total respeto.

-Finalmente Padre, ¿cómo define su estancia en la ciudad?

-He sido muy feliz siendo sacerdote y espero que en esta etapa nueva de mi vida siga siéndolo por mi sacerdocio, porque es lo que sé hacer y lo que pienso hasta final de mi vida. La felicidad con la que he ejercido mi ministerio creo que es el acontecimiento más importante.

Sebastián Llanes: "creo que la Iglesia en Algeciras está en una época de apertura total"

María E. Selva / Europa Sur

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Foto: Europa Sur

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  • A sus 75 años se jubila de su cargo jurídico de párroco en el Corpus Christi
  • El gaditano, que llegó con 23 años a Algeciras, ejercerá de sacerdote en la Capilla de Europa

El gaditano Sebastián Llanes Blanco oficiará este domingo (el pasado 6 de julio), a las 12:30 horas, su última misa como párroco de la iglesia Corpus Christi de Algeciras, cargo del que tomará posesión el miércoles Francisco Correro Tocón. A sus 75 años y con motivo de su jubilación dejará ese sitio, aunque no se desvinculará del sacerdocio tras 52 años de ministerio.

-¿Cómo afrontó este último año como párroco?

-Le comuniqué al obispo que durante el curso cumplía los 75 años y me dijo que terminase, que lo hiciera completo y ya en junio hablaríamos. Sigo siendo sacerdote al servicio de la Diócesis. La jubilación no quiere decir que pierda mi carácter sacerdotal y por lo tanto lo tengo que ejercer, decir la misa, atender a las personas.

-¿Cuál será su destino ahora?

-Estar en mi casa, descansando y celebrar misa en la capilla de Nuestra Señora de Europa. Será más tranquilo, pero sé que hay una misa diaria.

-¿Cuándo llegó a Algeciras?

-Llegué destinado a la parroquia de la Palma como coadjutor del Padre Sebastián González en octubre de 1962. Después en 1986 como coadjutor me trasladaron a la parroquia del Carmen y desde 1969 estoy en el Corpus Christi.

-¿Y su niñez en Cádiz?

-Nací el 8 de enero de 1939. Me educé en los Hermanos de la Escuela Cristiana de La Salle y con 11 años ingresé en el Seminario.

-¿Desde pequeño estuvo seguro de su vocación?

-Bueno, a esa edad no se tiene claro nada. Me mandó mi párroco de entonces de la Merced de Cádiz. Estudié Humanidades, Filosofía y Teología y me ordené sacerdote el 29 de junio de 1962.

-Prácticamente ha vivido toda su vida en Algeciras…

-Imagine, vine con 23 años.

-Hábleme de sus mejores recuerdos.

-He sido muy feliz en Algeciras. De todas las parroquias tengo un recuerdo imborrable, he vivido muy intensamente mi sacerdocio con los problemas que la vida presenta lógicamente, pero también con la ayuda de todos los compañeros, desde el Padre Sebastián González, que en paz descanse, hasta los actuales. He tenido siempre contacto y momentos muy felices. Los momentos tristes se quedan en el recuerdo.

-Pero, ¿quizás haya alguno?

-Hace tres años cuando se produjo la inundación que por poco pierdo la vida. Precisamente estaba en el despacho de la iglesia del Corpus -lugar de la entrevista- y entró el agua por la puerta y llegó hasta la altura del crucifijo, se perdieron muchos documentos.

-Los algecireños sentirán huérfano el Corpus ahora…

-El párroco que venga seguro que lo va a hacer estupendamente. Lógicamente hay muchas personas a las que he bautizado y casado, quieras que no se mantiene un contacto. Y después a través de las hermandades y cofradías conozco a muchísimas personas, pero, en fin, la vida pasa para todos y lo mismo que me encontré el resultado del trabajo sacerdotal de mi antecesor, seguro que los que me sucedan se encontrarán el trabajo con sus luces y sombras, porque nadie es perfecto.

-¿Y qué hace Sebastián Llanes además de ser párroco?

-Lo que hace un jubilado. Vivir como he estado viviendo estos 75 años, con normalidad. De todos modos no tengo experiencia más allá de ser párroco, dentro de un año le contaré.

-¿Ha percibido un cambio en la devoción de los ciudadanos?

-Desde que llegué hasta hoy ha habido un gran cambio. Las parroquias han ido influyendo a través de las cofradías y de los grupos de cáritas. Creo que hay un resurgir de los fieles dentro de las dificultades que hay en la vida.

-¿Qué papel juega Cáritas para la Iglesia?

-Hoy por hoy Cáritas, a través de las cáritas parroquiales, está atendiendo a muchísimas personas que llaman a la puerta de la Iglesia porque nada tienen y las hermandades y cofradías han dado un paso importante en su compromiso con la Iglesia, los pobres y las circunstancias que vive la ciudad. No se han quedado reducidos a unos cultos la Iglesia, están integrados en las parroquias y están trabajando muchos cofrades.

-¿Deberían abrirse más a la ciudad las parroquias?

-Creo que la Iglesia de Algeciras a través de las parroquias e instituciones está en un periodo de apertura total a la sociedad, porque sino ¿qué hacemos?.

-Algeciras es una ciudad multicultural, ¿conviven bien las distintas religiones?

-Nunca hemos tenido incidentes desde que estoy en la ciudad desde 1962. Esta población es tan heterogénea y de paso de inmigrantes musulmanes, pero siempre ha habido un total respeto.

-Finalmente Padre, ¿cómo define su estancia en la ciudad?

-He sido muy feliz siendo sacerdote y espero que en esta etapa nueva de mi vida siga siéndolo por mi sacerdocio, porque es lo que sé hacer y lo que pienso hasta final de mi vida. La felicidad con la que he ejercido mi ministerio creo que es el acontecimiento más importante.

El obispo de Cádiz nombra a un nuevo vicario general y crea vicarías territoriales

P-M. D. / Diario de Cádiz

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  • José Luis Caburrasi es relevado del cargo por el vicario de Pastoral, Fernando Campos
El nuevo vicario general, Fernando Campos, que unirá su labor a la de vicario de Pastoral que ya desempeñaba. Foto: Diario de Cádiz

El nuevo vicario general, Fernando Campos, que unirá su labor a la de vicario de Pastoral que ya desempeñaba. Foto: Diario de Cádiz

Nuevo vicario general para Cádiz en menos de un año. Cuando precisamente se iban a cumplir los primeros doce meses de José Luis Caburrasi al frente de este cargo, el Obispado anunció ayer por sorpresa su relevo, motivado “por motivos de salud y por prescripción facultativa”. En su lugar, el hasta ahora vicario general de Pastoral, Fernando Campos, es el que asume la responsabilidad, aunando ambas labores en un mismo cargo. 

Según explicaron fuentes del Obispado ayer, hace ya un tiempo y debido a una enfermedad que aún mantiene delicado a Caburrasi, este solicitó al obispo ser revelado de su cargo. De ahí estos cambios anunciados ayer y que traen consigo otra importante novedad: la creación de dos vicarías episcopales territoriales, para complementar la labor de las vicarías generales y concretar la atención en toda la diócesis. 

En concreto, esas vicarías episcopales territoriales se han creado para la atención a la zona del Campo de Gibraltar (en la que estará al frente Juan José Marina) y la de la Bahía y La Janda (cuyo vicario será Lázaro de Jesús Albar). 

Así las cosas, esta es la radiografía actual de la Vicaría General del Obispado de Cádiz y Ceuta: en Cádiz será ahora el nuevo vicario general Fernando Campos Rosa (“coordinando y potenciando desde su nueva función todo lo relacionado con la Pastoral”, indican desde el Obispado); en Ceuta sigue como vicario general Juan José Mateos Castro. Y a ellos se suma la colaboración de Juan José Marina Janeiro como vicario episcopal territorial para el Campo de Gibraltar y de Lázaro de Jesús Albar Marín como vicario episcopal territorial para la Bahía de Cádiz y La Janda. 

Desde Hospital de Mujeres se explica que no es la primera vez que en la diócesis ya hay una distribución en vicarías territoriales “con la que se pretende intensificar la vida pastoral, la coordinación diocesana, e impulsar con más vigor los planes de nueva evangelización iniciados en la diócesis”. Estas vicarías territoriales ya existían antes de la celebración del Sínodo (cuando había tres), antes de que Antonio Ceballos las suprimiera y dejara un vicario general, cuya labor se complementaba con la Vicaría de Pastoral. 

Tras recuperar, por tanto, esta figura de los vicarios territoriales y volver a cambiar su mano derecha en la gestión de la diócesis, el obispo Rafael Zornoza ha querido hacer público el agradecimiento “por el generoso trabajo realizado por estos presbíteros que culminan su servicio en la Curia”, valorando como “impagable su entrega constante y abnegada, que es para la atención de los sacerdotes y para el adecuado desempeño pastoral en las distintas comunidades cristianas”. 

La toma de posesión de los nuevos vicarios se realizará antes de los próximos 30 días.