Fallece en Algeciras el padre Miguel Cisteró a los 93 años

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En el día de ayer, 18 de julio, falleció en Algeciras, a los 93 años, Rvdo. D. Miguel Cisteró Cisteró. La misa de córpore insepulto tendrá lugar hoy viernes, a las 17.00 horas en la Capilla del Hogar San José, de Algeciras, sito en la C/ Santa Teresa de Jornet, s/n.

Descanse en Paz.

Se ruega una oración por su eterno descanso.

CEDE 15.000 EUROS A CÁRITAS DE LA PARROQUIA DEL ESPÍRITU SANTO

E. CORREA. ALGECIRAS. www.europasur.es

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El psicólogo y orientador del Huerta de la Cruz, Miguel Ángel Rodríguez, cederá los 15.000 euros del premio ‘ABC Solidario’ a Cáritas de la iglesia Espíritu Santo.

pineraMiguel Ángel Rodríguez Serrano es un ejemplo de solidaridad. Este algecireño ha ganado la última edición de los premios “ABC Solidario” al mejor trabajo de investigación. El galardón de carácter nacional asciende a 15.000 euros y el doctor en Psicología Clínica aclara que irá destinado a Cáritas de La Piñera.

“El premio es también solidario y por eso he decidido destinarlo a la Iglesia Espíritu Santo. Tengo muy buena sintonía con el padre Pedro y no he tenido dudas”, asegura. La investigación titulada Estilos Educativos parentales y desarrollo emocional, depresión y agresión evidencia que el poder del afecto es el mejor antídoto para anular los temperamentos difíciles en los niños. “Si los padres educan con cariño a los hijos hasta los 8 o 10 años paliarán la agresividad”, reconoce. Rodríguez, que realizó la tesis sobre este temática, obtuvo la calificación de Cum Laude. No pocas revistas internacionales vienen haciéndose eco de sus aportaciones que revelan que el afecto es la mejor vacuna contra la agresividad infantil.

Por este motivo, como el premio incorpora ampliar la investigación, el galardonado asegura que está madurando la idea de escribir un libro de autoayuda que sirva a padres y maestros. “Un padre cuando sale del Punta Europa no sabe casi nada y pretendo echar una mano exponiendo las conclusiones de mis investigaciones. Se trata de explicar las bases de la crianza y la familia para prevenir los problemas y sobre todo, para potenciar la felicidad”, afirma. Sobre la ausencia de normas para los niños y sus consecuencias en las aulas, Rodríguez culpa de ello a la excesiva permisividad social y parental. “El hijo es un niño y no es tu amigo”, defiende como padre.

“A los hijos hay que echarles el dobladillo emocional. Para educar hay que exigir, enseñar y dar mucho cariño”, desvela como si conociera todos los secretos del éxito. No obstante, el orientador reconoce que hay muchísimos padres que lo hacen muy bien. “Hay un dato objetivo en mi investigación que se ha realizado de forma longitudinal, durante años, sobre 1.200 niños y es que las madres influyen más en los hijos porque están más tiempo y son más sensibles que los padres”, sostiene. Para el premiado, el contacto con el sufrimiento te hace no perder el norte. “Me mantiene en alerta, en continuo reciclaje”, subraya. Acude todos los lunes a Cáritas en La Piñera y tiene larga experiencia en escuelas de padres donde asegura, el 95% son mujeres. Pero si de algo está orgulloso es de poder ayudar con esos 15.000 euros a gente que lo necesita y que le aporta muchísimo. “También me alegro por mis padres”, añade.

MÁS DE 200 AÑOS EN SAN ISIDRO

PEPE JURADO. ALGECIRAS. www.europasur.es

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La capilla que alberga la imagen del Cristo de Medinaceli comenzó a construirse en el año 1802, aunque no fue declarada por decreto del obispado capilla independiente hasta el 6 de marzo de 1934.

san_isidro3Estamos leyendo con mucha frecuencia en la prensa local las denuncias que con toda razón se formulan por la falta de mantenimiento y conservación de determinados edificios emblemáticos de nuestra ciudad, que están catalogados como bienes culturales o históricos, y realmente me parece una buena medida para conservar lo poquito que nos queda, pero pienso que aunque importantes son insuficiente por el escaso eco que tienen.

Pero de igual manera que se denuncia estos hechos, habría también que de alguna forma premiar a las personas y entidades que por el contrario son capaces no sólo de mantenerlos sino que en algunos casos mejorarlos, y me refiero concretamente a la gran labor que en este sentido se viene realizando en la Capilla de San Isidro, y este trabajo de conservación y mejora lo viene haciendo la Junta de Gobierno de la Venerable Cofradía Salesiana de Penitencia de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli y María Santísima de la Esperanza, sin más ayuda que el esfuerzo de todos sus componentes y una buena gestión del dinero que la cofradía ingresa de recibos y donativos.

Es verdad que Jesús de Medinaceli es el Cristo de Algeciras, y que tiene mucho ‘tirón’ pero también es verdad que Manolo Delgado, su actual hermano mayor, ha sido capaz de aglutinar a un fenomenal equipo de hombres y mujeres, y está claro que el Cristo con su ‘tirón’ por una lado, y por otro, este grupo de personas han sido los auténticos artífices de esta gran realidad.

No obstante si algunos pudieran tener alguna duda de lo que escribo, no tienen más que acercarse a este queridísimo edificio algecireño testigo silente de nuestra historia desde el año 1802, que fue cuando empezó a construirse, aunque no sería declarada oficialmente capilla independiente hasta el día 6 de marzo de 1934, fecha esta en la que según un Decreto del Obispado, y junto con la parroquia del Carmen, fueron ambas segregadas de la parroquia de Santa María de La Palma. Por tanto si en esa fecha fue segregada de la parroquia dedicada a nuestra Patrona, quiere decir que debió estar varios años funcionando como auxiliar de la misma, es decir, como en la actualidad se encuentra la de la Virgen de Europa.

Curiosa la historia de esta capilla, según consta en el Obispado (copio literalmente) dice así: “A finales del siglo diecinueve, el clero y vecindario, juzgaron conveniente construir una Iglesia en el barrio de Matagorda (San Isidro), con objeto de atender mejor a las necesidades espirituales de sus habitantes, dieron principio a la obra de una Capilla que se sufragaba con donativos y con el auxilio del Obispo de Cádiz y del Ayuntamiento”. Por las actas municipales puede verse que en 1803, las obras se hallaban paradas por falta de recursos, pues el municipio dedicaba su atención a la terminación de la torre de la iglesia de Santa María de La Palma que por aquel entonces se estaba terminando.

Más adelante se siguió con el trabajo de la capilla para lo cual había legado una cantidad el señor don Marcos Vivas, persona muy generosa, así poco a poco fue levantándose el edificio hasta quedar techado. Así se encontraba la capilla en 1820 y así se quedó sin concluir y sin que nada se hiciera posteriormente ni por parte del vecindario ni por parte del municipio.

Lo que estaba hecho era una nave con sacristía y una escalera para el campanario, pero todo en bruto, sin revestir ni concluir.

En tal estado, se dedicó primero para “alhóndiga” (almacén y venta de grano), posteriormente fue dedicado como almacén de herramientas y efectos del municipio, pero al no repararse se fue convirtiendo en una ruina, que inclusive podría ser un peligro, terminó siendo un depósito de basura. Por esta razón se incautó el Estado del edificio como bienes “mostrencos” (que no tienen dueño), poco después se vendió en subasta pública adquiriéndolo don José Santacana, quien lo restauró para su uso particular y para poner una escuela con la forma que hoy lo conocemos.

Por el momento desconozco la fecha exacta de cuando dejó de ser escuela para convertirse en capilla auxiliar de La Palma, no obstante así estuvo funcionando hasta que en el año 1934, como ya comentamos y a través de un Decreto del Obispado de Cádiz, fue oficialmente declarada capilla independiente.

He querido comentar un poco la historia de la capilla para que veamos la importancia que tiene mantener y conservar estos edificios que a lo mejor y en este caso concreto puede que ni siquiera esté catalogado, pero para los algecireños independientemente de las creencias de cada uno es un lugar emblemático enclavado en el mismísimo corazón de nuestro bendito pueblo, por eso desde aquí pido al menos un reconocimiento para estos hombre y mujeres que con su trabajo y dedicación están consiguiendo que generaciones futuras puedan conocer este lugar emblemático la capilla de San Isidro, la casa del Cristo de Algeciras, Jesús de Medinaceli.

Sería injusto por mi parte no hacer mención también a la valiosísima colaboración de la Congregación Salesiana para llevar a cabo todos estos trabajos de conservación y mantenimiento, especialmente del director espiritual de la cofradía, Don Manuel Herrera Báez, y del director de la Casa Salesiana de Algeciras, Don Juan José Gutiérrez Galeote.

Ya se sabe los salesianos, como siempre, como les enseñó su Padre y Maestro, Don Bosco, apoyando incondicionalmente a los que trabajan por la Iglesia y por un bien común, están haciendo esta Junta de Gobierno de la Venerable Cofradía Salesiana de Penitencia de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli y María Santísima de la Esperanza.